Actualmente, muchas organizaciones están efectuando la transición, convencidos de que significará una mejoría en sus gestiones.

  • Por Luis Noguera
  • Foto: MATÍAS AMARILLA

La transformación digital es un paso que toda empresa debe plantearse ahora o, quizás, quedará rezagada con el desarrollo de la tecnología. Actualmente, muchas orga­nizaciones están efectuando la transición, convencidos de que significará una mejoría en sus gestiones.

Al respecto, Karen Coro­nel, CEO de Grow Solutions y referente en el ámbito gre­mial tecnológico, conversó con La Nación/Nación Media en esta nueva edición de Ellos saben y brindó las claves para avanzar en el proceso.

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1- EN QUÉ CONSISTE Y PARA QUÉ SIRVE

La transformación digital no consiste solamente en incorporar tecnología, comprar un software o dejar de usar papel. Consiste en repensar la forma en que una empresa opera, toma decisiones, se relaciona con sus clientes, ges­tiona sus procesos y desarrolla a sus equipos, utilizando la tecnología como habilitador.

Entendemos la transformación digital como un proceso integral que conecta estrategia, cultura, procesos y tecnología. Es decir, no se trata solo de digitali­zar lo que ya existe, sino de revisar si la forma actual de trabajar sigue siendo eficiente, competitiva y sostenible para el contexto actual.

Sirve para que las empresas puedan ser más ágiles, más eficien­tes, más orientadas a datos, más cercanas a sus clientes y más preparadas para competir en mercados que cambian cada vez más rápido.

2- QUÉ GANA UNA EMPRESA

Una empresa que concreta exitosa­mente un proceso de transforma­ción digital gana, sobre todo, capa­cidad de gestión y competitividad. Puede lograr mayor eficiencia operativa, reducción de tiempos, mejor trazabilidad de la infor­mación, procesos más ordenados, decisiones basadas en datos y una mejor experiencia para clientes, colaboradores y proveedores.

También gana escalabi­lidad. Muchas empresas crecen, pero sus proce­sos no acompañan ese crecimiento. La trans­formación digital per­mite ordenar la casa para poder crecer mejor, con menos dependencia de per­sonas específicas, menos reprocesos y mayor visibili­dad sobre lo que ocurre en el negocio.

3- CÓMO IMPACTA

El impacto es transversal. Puede verse en los ingresos, en la rentabilidad, en los procesos, en la experiencia del cliente, en la productividad de los equipos y en la capacidad de gestión.

En ingresos, puede impactar porque permite llegar mejor al cliente, vender por nuevos canales, personali­zar propuestas y responder con mayor velocidad. En procesos, impacta al reducir tareas manuales, errores, tiempos muertos y reprocesos. En rentabilidad, puede mejorar márgenes al optimizar recursos, automa­tizar tareas, reducir ineficiencias y mejorar la planificación. Por otro lado, en gestión, permite contar con información más confiable y oportuna para tomar decisiones. En definitiva, la transformación digital no es un tema exclusivo del área de tecnología: atraviesa a toda la organización.

4- CÓMO LOGRAR UN PROCESO EXITOSO

Desde nuestra experiencia, hay varias claves fundamentales:

•Tener claridad estratégica

Antes de incorporar tecnología, la empresa debe tener claro para qué quiere transformarse. No es lo mismo buscar eficiencia operativa, mejorar la expe­riencia del cliente, escalar el negocio o profesionalizar la gestión. La tecnolo­gía debe responder a un objetivo de negocio.

•Involucrar a la alta dirección

La transformación digital no puede ser solo un proyecto del área de siste­mas. Necesita liderazgo, visión y compromiso desde la dirección. Si la alta gerencia no impulsa el cambio, es muy difícil sostenerlo.

•Revisar y ordenar los procesos antes de digitalizarlos

Uno de los errores más frecuentes es digitalizar procesos desordenados. La tecnología no corrige por sí sola una mala gestión. Primero hay que enten­der cómo funciona la empresa, detectar cuellos de botella y rediseñar proce­sos cuando sea necesario.

•Trabajar la cultura organizacional

Todo cambio tecnológico implica cambios en hábitos, formas de trabajo, roles y responsabilidades. Por eso, la cultura es clave.

Las personas deben entender el sentido del cambio, recibir acompa­ñamiento y participar del proceso.

5- NO ES UNA MODA

La transformación digital no debe verse como una moda ni como un proyecto tecnológico aislado. Es una condición para competir mejor, crecer con más orden y construir empresas más sostenibles.

El verdadero desafío no es solo incorporar herra­mientas, sino desarrollar una nueva forma de ges­tionar. Las empresas que logren integrar estrate­gia, cultura, procesos y tecnología van a estar mejor preparadas para crecer, adaptarse y generar valor.

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