Se comercializaron distintos cortes vacunos, además de pollo casero, cerdo, oveja y cabra, todos provenientes de la producción nacional.

Desde tempranas horas de ayer, una larga fila de perso­nas se formó en la Costa­nera de Asunción para acce­der a la feria de la agricultura familiar “Semana Santa Ra’arõvo”, donde la carne y otros productos se ofrecie­ron a precios más accesibles. La alta concurrencia reflejó el interés de los consumidores en aprovechar ofertas en un contexto de precios elevados en el mercado.

El ministro de Agricultura y Ganadería (MAG), Car­los Giménez, explicó que el encarecimiento de la carne responde a factores exter­nos, como la mayor demanda internacional y la reducción de la oferta a nivel global. “Hoy prácticamente todo lo que se produce se exporta, incluso carne con hueso, lo que presiona los precios en el mercado interno”, señaló.

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En ese escenario, la feria buscó demostrar que es posible ofre­cer carne a menor costo para el consumidor local. En el lugar, se comercializaron distintos cortes de carne vacuna, ade­más de pollo casero, cerdo, oveja y cabra, todos provenien­tes de la producción nacional.

Los concurrentes a la feria también pudieron disfrutar de chipa y asado en el tatakua.FOTO: NÉSTOR SOTO

Los precios variaron según el corte, pero se ubicaron por debajo de los valores habitua­les en supermercados y carni­cerías, lo que impulsó la masiva participación de comprado­res. La demanda fue tal que se registraron filas prolongadas durante gran parte del día.

Giménez destacó que el evento forma parte de una estrategia más amplia que se viene trabajando desde hace meses, con el objetivo de for­talecer la comercialización directa entre productores y consumidores. “Esto requiere logística, preparación de cor­tes, refrigeración y organiza­ción para garantizar calidad y precio”, explicó. Además, la feria se enmarca en las acti­vidades por Semana Santa, con una meta de ventas de G. 4.000 millones a nivel país, incluyendo diferentes distri­tos donde se replicó la inicia­tiva.El éxito de la convocato­ria deja en evidencia la presión que existe sobre el bolsillo de los consumidores y, al mismo tiempo, abre el debate sobre la necesidad de generar meca­nismos que permitan man­tener precios más accesibles en productos básicos como la carne, indicó Carlos Giménez.

LIBERACIÓN DE CARNE

La disponibilidad de carne estaba limitada a 10 kilos por persona, buscando abas­tecer aproximadamente a 2.000 consumidores, evi­tando la reventa y asegu­rando una distribución equi­tativa. Sin embargo, en horas de la mañana el MAG liberó el límite de compra, por lo que el consumidor final puede llevar la cantidad que quiere. Así lo confirmó el viceministro de Ganadería, Marcelo Gonzá­lez, indicando que se trajo más cantidad a la feria.