La nueva titular dijo que el gremio se posiciona como una plataforma clave de conexión y generación de propuestas.

El liderazgo corpo­rativo en Paraguay atraviesa una trans­formación profunda, en un entorno cada vez más com­petitivo, la capacidad de arti­cular sectores, formar nue­vos ejecutivos y defender un clima de negocios previsible se volvió estratégica para el crecimiento económico. En ese escenario, el Club de Eje­cutivos del Paraguay se posi­ciona como una plataforma clave de conexión y genera­ción de propuestas.

Al frente de la institución se encuentra Laura Ramos, quien asumió el mando recientemente, convirtién­dose en la primera mujer en liderar el Club de Ejecuti­vos. En una nueva entrega de Hacedores de La Nación/Nación Media, habló del rol del empresariado, los desa­fíos estructurales y la evolu­ción del liderazgo en el país.

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-El Club de Ejecutivos fun­ciona como una red estra­tégica, ¿cómo se trans­forma el networking en una herramienta de impacto?

-El networking dejó de ser simplemente intercambio de contactos para conver­tirse en una plataforma de generación de oportunida­des concretas. Cuando una red se estructura con propó­sito, información de calidad y objetivos comunes, pasa a ser un espacio donde nacen alianzas, inversiones, inno­vación y soluciones para el país.

Nuestro enfoque es trans­formar el vínculo social en capital relacional productivo: conectar empresarios, aca­demia y sector público para generar impacto económico medible y aportar al desarro­llo sostenible del Paraguay.

-¿Qué habilidades blan­das hoy son imprescindibles para liderar empresas competitivas?

-Hoy las llamadas habilida­des blandas son, en realidad, habilidades estratégicas. La capacidad de escuchar, ges­tionar la incertidumbre, comunicar con claridad y construir confianza deter­mina la competitividad de una organización. El lide­razgo actual exige inteligen­cia emocional, pensamiento crítico y capacidad de adap­tación. Las empresas ya no compiten solo por eficiencia operativa, sino por cultura, talento y visión.

-¿Qué trabas ve hoy para el crecimiento empresarial y cómo se las enfrenta desde el sector privado?

-Uno de los principales desa­fíos es la previsibilidad ins­titucional y la necesidad de reglas claras que permitan planificar a largo plazo. Tam­bién enfrentamos brechas en innovación, formación ejecu­tiva y acceso a información estratégica. Desde el sector privado debemos asumir un rol propositivo, es decir, gene­rar diálogo técnico, impulsar buenas prácticas y construir consensos que fortalezcan el clima de negocios sin caer en posiciones confrontativas.

-¿Qué rol cumple el gre­mio en la formación de nuevos líderes que quieren emprender o profesionali­zar empresas familiares?

-El Club es un espacio de aprendizaje intergeneracio­nal. Buscamos acompañar a nuevos líderes combinando experiencia empresarial con formación continua. Trabaja­mos en programas que ayu­den a profesionalizar empre­sas familiares, desarrollar habilidades de gestión y conectar a jóvenes empren­dedores con referentes que ya atravesaron procesos simi­lares. El objetivo es acortar curvas de aprendizaje y forta­lecer liderazgo responsable.

-Mirando a futuro, ¿qué tipo de ejecutivos va a necesitar Paraguay en los próximos 10 años?

-Paraguay necesitará eje­cutivos con visión global y compromiso local. Líderes capaces de innovar, gestio­nar tecnología, comprender mercados internacionales y al mismo tiempo construir instituciones sólidas.

El futuro exige ejecu­tivos colaborativos, éticos y orientados a resulta­dos sostenibles, no solo eco­nómicos sino también socia­les y ambientales.

-Si tuviera que dejar un mensaje directo a quie­nes hoy están empezando a liderar equipos o empre­sas, ¿qué no deberían nego­ciar nunca?

-Nunca deberían negociar la integridad ni la coheren­cia entre lo que dicen y lo que hacen. La confianza es el activo más valioso en el liderazgo y se construye todos los días. Las decisiones difíciles pasan, los resultados cambian, pero la reputación per­manece.

-¿Qué consejo personal le daría a alguien que aspire a presidir un espacio de lide­razgo como este?

-Entender que liderar no es ocupar un lugar, sino asumir una responsabilidad colec­tiva. Se necesita escuchar mucho, construir equipos diversos y tomar decisiones pensando en la institución antes que en lo personal. El liderazgo institucional requiere paciencia estraté­gica y visión de largo plazo.

-¿Cuál fue el momento en que pensó “esto sí vale la pena” desde que asumió la presidencia?

-Durante la jornada electoral, al ver una participación récord de socios en un clima de respeto y diálogo. Ese día quedó claro que cuando una ins­titución genera confianza, los socios se invo­lucran y vale la pena el tiempo que le dedicamos. Ese día entendí que el Club está listo para la siguiente etapa de evolución.

-¿Qué cree que pocos saben sobre lo que signi­fica liderar un espacio tan estratégico como este?

-Que gran parte del trabajo ocurre fuera de escena. Implica construir consen­sos, escuchar posiciones diversas y sostener equili­brio institucional perma­nentemente. No se trata solo de representar al empresa­riado, sino de generar con­fianza entre actores que muchas veces tienen inte­reses distintos.

-¿Qué medida concreta ha tomado el Club para defen­der el clima de negocios y que se vea en resultados tangibles?

-Estamos consolidando al Club como un espacio téc­nico e independiente de articulación público-pri­vada, generando el escena­rio para que se encuentren los posicionamientos basa­dos en evidencia y análisis económico. El objetivo es aportar propuestas concre­tas que mejoren competiti­vidad y previsibilidad, con­tribuyendo a decisiones que impacten positivamente en la inversión y el empleo.

-¿Qué inversión o acción marcó un antes y un des­pués para los socios?

-La modernización tecnoló­gica y la mejora de infraes­tructura buscan transfor­mar la experiencia del socio, ya que implica más acceso a contenido estratégico, even­tos híbridos y espacios dise­ñados para generar colabora­ción real. No se trata solo de infraestructura física, sino de construir una plataforma institucional preparada para el desarrollo del liderazgo empresarial del futuro.

PERFIL

LAURA RAMOS

  • Es economista y MBA
  • Empresaria y ejecutiva con amplia trayectoria en dirección estratégica, finanzas y gestión corporativa dentro del Grupo RKF.
  • Participa activamente en gremios empresariales y espacios de articulación público privada.
  • Actualmente es la primera mujer presidenta del Club de Ejecutivos del Paraguay.

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