• Por Antonella Mateu

Con una deuda externa que aún representa el 85 % del total y una interna que ya escala al 15 %, Paraguay sostiene una estra­tegia financiera en un con­texto de grado de inversión y crecimiento sostenido. Tres referentes económicos anali­zaron el escenario en conversación con La Nación/Nación Media.

De acuerdo con datos del Ministerio de Economía y Finanzas (MEF), la deuda pública total alcanzó los USD 20.409 millones a diciembre de 2025, equivalente al 41,2 % del producto interno bruto (PIB). La mayor parte de la deuda pública corresponde a la Administración Central, con USD 17.931 millones (87,9 % del total). Por otro lado, la deuda de las entidades des­centralizadas con garantía soberana alcanza USD 2.477 millones, equivalente al 12,1 % de la deuda total y al 5 % del PIB. El viceministro de Economía y Planificación del MEF, Felipe González Soley, confirmó que el aumento de la deuda en moneda nacional res­ponde a una estrategia delibe­rada de desdolarización.

Según explicó, el objetivo es reducir la exposición al riesgo cambiario, fortalecer el mer­cado financiero doméstico y avanzar hacia una estructura más resiliente. “La participa­ción de la deuda en moneda local dentro de la Adminis­tración Central pasó de 8,3 % en agosto de 2023 a 17,8 % al cierre de 2025”, detalló. Para ello, el Gobierno priorizó emi­siones en guaraníes, avanzó en la desdolarización de prés­tamos existentes y concretó colocaciones internaciona­les en guaraníes, ampliando la base de inversionistas. Ade­más, subrayó que este proceso es valorado positivamente por las calificadoras de riesgo, ya que mejora el perfil soberano y consolida referencias de tasas en guaraníes que pue­den beneficiar también al sec­tor privado.

Invitación al canal de WhatsApp de La Nación PY

FINANCIACIÓN EN GUARANÍES

González Soley sostuvo que Paraguay aún tiene espacio para profundizar la estrategia sin encarecer costos, siempre que se mantengan fundamen­tos macroeconómicos sólidos. Indicó que la estabilidad infla­cionaria, la credibilidad de la política económica y el cre­ciente interés internacional por instrumentos en guaraníes permiten sostener condicio­nes competitivas de financia­miento. “En la medida en que se consolide una curva de ren­dimientos en moneda nacio­nal, es posible incluso reducir costos en nuevas emisiones”, afirmó. Respecto al aumento de la deuda con garantía sobe­rana, que alcanzó el 12,1 % del total, explicó que obedece principalmente a desembolsos vinculados a inversiones de la Administración Nacional de Electricidad (Ande) y a emisio­nes de la Agencia Financiera de Desarrollo (AFD) para fortale­cer el crédito de desarrollo. No obstante, aclaró que se trata de pasivos contingentes y que el MEF monitorea estos riesgos dentro del análisis ampliado de sostenibilidad fiscal.

Felipe González Soley, vicemi­nistro de Economía, Manuel Ferreira, economista y Stan Canova, analista financiero

INVERSIÓN VERSUS PRUDENCIA FISCAL

Consultado sobre la priori­dad en un contexto de creci­miento económico, el vicemi­nistro de Economía sostuvo que el país puede compatibi­lizar inversión y consolida­ción fiscal. La meta es man­tener el déficit dentro del 1,5 % del producto interno bruto (PIB), permitiendo estabili­zar gradualmente la deuda sobre el producto.

Recalcó que el endeuda­miento actual se destina principalmente a inversión pública y no a gasto corriente estructural. “La deuda es una herramienta de apalanca­miento del crecimiento real, siempre que se preserve la disciplina fiscal y la calidad del gasto”, enfatizó.

RITMO DE ENDEUDAMIENTO

El economista y exminis­tro de Hacienda Manuel Ferreira consideró que el ritmo de endeudamiento es alto para Paraguay. A su cri­terio, el país debe acelerar el uso de esquemas de partici­pación público-privada para atraer capital privado a obras de infraestructura. “La nece­sidad de inversión es mayor que la capacidad que tenemos de endeudarnos”, advirtió.

Ferreira alertó además sobre el peso creciente del pago de inte­reses, al que calificó como gasto rígido. También señaló vulne­rabilidades como el tipo de cambio, las tasas internaciona­les y la disminución de ingresos en dólares, lo que puede gene­rar descalces de moneda. “El desafío es no tener que sacri­ficar inversión para cuidar la situación fiscal. Lo ideal es generar condiciones para atraer más capital privado”, remarcó.

BUEN PAGADOR

Por su parte, el analista financiero Stan Canova sos­tuvo que no existe una corre­lación directa entre el nivel de deuda pública y el volumen de inversión privada.

Explicó que el endeuda­miento soberano opera en mercados y volúmenes dis­tintos a los del sector empre­sarial, por lo que no compite directamente por financia­miento. Además, destacó que el grado de inversión consolida al país como buen pagador y reduce el costo de fondeo para el sistema finan­ciero. “Cuando los bancos acceden a mejores tasas y pla­zos gracias al grado de inver­sión, pueden trasladar esas condiciones al crédito empre­sarial”, explicó. No obstante, Canova subrayó que el reco­nocimiento aplica a la deuda soberana, no automática­mente a las empresas loca­les, aunque algunas ya han logrado calificaciones inter­nacionales propias.

“HONRABLE SIN SOBRESALTOS”

Canova sostuvo que el costo financiero del país es actual­mente manejable y la deuda pública es “honrable sin sobresaltos”. Sin embargo, advirtió que el verdadero impacto en el desarrollo dependerá de la eficiencia en el uso de los recursos.

“Se debe maximizar su uso, controlar precios en licita­ciones, aplicar sanciones severas a incumplimientos y dar mayor equidad a las pymes en las contratacio­nes”, puntualizó.

Déjanos tus comentarios en Voiz