El presidente de la Cámara Paraguaya de la Construcción (Capaco), José Luis Heisecke, destacó que el nuevo mecanismo propuesto por el Ministerio de Economía y Finanzas (MEF) para saldar la deuda con contratistas del Estado abre una alternativa financiera para el sector, aunque advirtió que la limitada disponibilidad presupuestaria podría ralentizar la ejecución de obras. Así lo señaló durante una entrevista a la 970 AM Universo/Nación Media.
Según explicó, el esquema contempla el uso de certificados de obra respaldados con garantía soberana del Estado, lo que permitirá a las empresas constructoras presentar dichos documentos ante los bancos para obtener liquidez. El objetivo inicial es cubrir una parte equivalente a USD 150 millones del total, correspondientes a compromisos pendientes de 2025 mediante un sistema de factoraje financiero.
Heisecke detalló que, bajo este mecanismo, los bancos financiarían al Estado a un plazo cercano a tres años. Esto implicaría que solo una parte del monto impactaría en el presupuesto 2026 estimado en unos USD 50 millones, mientras el saldo se distribuiría en ejercicios posteriores, lo que ayudaría a aliviar la presión fiscal inmediata.
No obstante, el titular de Capaco indicó que aún deben definirse aspectos técnicos, especialmente las tasas que aplicarán las entidades financieras. Señaló que, actualmente, los créditos para el sector de la construcción en guaraníes oscilan entre 14 % y 17 %, aunque confía en que la garantía estatal contribuya a reducir esos costos.
También reconoció que la situación fiscal obliga a moderar el ritmo de ejecución de proyectos públicos, lo que puede generar dificultades para cumplir cronogramas contractuales. Sin embargo, consideró que la propuesta del MEF representa “una ventana” para mantener la continuidad de las obras en un contexto financiero complejo.
Finalmente, subrayó que el sector constructor seguirá analizando el impacto del sistema y negociando condiciones que permitan compatibilizar los intereses de las empresas, los bancos y el Estado, con el fin de preservar la actividad y evitar mayores retrasos en infraestructura pública.

