La vicepresidenta de la Asociación de Avi­cultores del Paraguay (Avipar), Blanca Ceuppens, afirmó que las negociaciones entre el Mercosur y la Unión Europea son de larga data y representan una oportuni­dad clave para el sector aví­cola nacional, dado el poten­cial productivo del país.

En comunicación con el pro­grama “Arriba hoy” de canal GEN y Universo 970 AM/Nación Media, Ceuppens señaló que a Paraguay le corresponde un cupo de alre­dedor de 45.000 toneladas de carne aviar para el mercado europeo, de esta cifra actual­mente se exporta cerca de 10.000 toneladas a los mer­cados abiertos. “El objetivo es cuadruplicar los envíos”, sostuvo, destacando que el desafío pasa por escalar la capacidad productiva para aprovechar plenamente el acceso preferencial. En ese punto, dijo que firmas extran­jeras proyectan inversiones en el país, lo que ayudará a incrementar la producción.

DEFENDER CUPO

Señaló que al momento de dividirse los cupos en el Mer­cosur es crucial que Paraguay se mantenga en defender las 45.000 toneladas. “El mer­cado europeo de carne avícola es gigantesco. Estas 185.000 toneladas para el Mercosur representan solo el 15 % de lo que se consume en la comu­nidad europea de productos avícolas”, expresó.

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Ceuppens resaltó que desde la empresa que dirige vie­nen invirtiendo para acom­pañar el crecimiento de la demanda y por ello habilita­ron una nueva unidad de pro­ducción de granjas, pensada tanto para ampliar exporta­ciones hacia mercados como Taiwán y Filipinas, además de abastecer el mercado interno. Sostuvo que el objetivo tam­bién es aumentar el consumo local de carne aviar y consoli­darla como la opción más eco­nómica para las familias.

PEQUEÑOS PRODUCTORES

Respecto a la inclusión de pequeños productores, indicó que pueden integrarse a la cadena a través de sistemas de engorde de pollos y granjas integradas. En este esquema, los productores invierten en instalaciones y equipamiento, mientras que la industria pro­vee los pollitos, asistencia téc­nica y retira la producción para la faena, generando una alterna­tiva de renta en el ámbito rural.

No obstante, Ceuppens advir­tió que la principal desventaja de Paraguay frente a países vecinos es el acceso al finan­ciamiento. “Para montar un galpón se requieren al menos USD 150.000”, explicó, y comparó la situación con Brasil, donde créditos de largo plazo y bajas tasas impulsaron una expansión acelerada del sec­tor. “Eso es lo que necesitamos acá, préstamos acordes para que la inversión sea rentable a futuro”, concluyó.

Cappro refuerza las ventajas que posee el sector agroindustrial

El acuerdo le da la oportunidad al Estado de definir qué tipo de modelo económico se quiere para el país, más allá de pensar en los mercados.FOTO: ARCHIVO

“Creemos que esto viene a robustecer esa preferencia arancelaria que, de hecho, ya cuentan los productos de la harina de soja”, dijo su titular.

El presidente de la Cámara Paraguaya de Procesadores de Oleaginosas y Cereales (Cappro), Raúl Valdez, se refi­rió a la reunión mantenida por el presidente Santiago Peña con representantes de gremios y empresarios del sector privado para socializar el acuerdo de libre comercio entre el Mercosur y la Unión Europea. Indicó que el con­venio entre ambos bloques reforzará la apuesta del sector agroindustrial. En conversa­ción con el programa “Arriba hoy”, de canal GEN y Universo 970 AM/Nación Media, des­tacó que gracias a la exporta­ción de la harina de soja, cuyo principal destino es el bloque, desde el sector ya cuentan con una idea clara del funciona­miento, los requisitos y los estándares que se exigen.

“Por un lado, creemos que esto viene a robustecer esa preferencia arancelaria que, de hecho, ya cuentan los pro­ductos de la harina de soja, y también creemos que podrían ser revisados otros subpro­ductos como el aceite y el bio­diésel con base en la soja. Para nosotros viene a ser más que nada un refuerzo importante en un marco jurídico que de alguna manera sacaría mayor provecho a futuro”, indicó Valdez.

Comentó que ahora este acuerdo le da la oportunidad al Estado de definir qué tipo de modelo económico se quiere para el país, ya que, más allá de pensar en los mercados, se debe definir el modelo econó­mico que se quiere y necesita implementar, remarcando que lo que se debe potenciar es la competitividad del sector. “Necesitamos articular polí­ticas de Estado que hagan que la industrialización sea más competitiva, que determinen definitivamente si Paraguay quiere seguir siendo agroex­portador de materias primas o queremos ser exportadores de productos con valor agregado”, acotó Valdez.

Precisó que hoy Paraguay es un país que se centra en la producción y exportación de la soja como materia prima, sin lograr sacarle ventaja a la producción de sus derivados para posteriormente poder también exportarlos, per­diendo espacio clave dentro de los diferentes destinos al lado de gigantes como Brasil y Argentina.

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