La Cámara Nacional de Comercio y Servicios de Paraguay (CNCSP) proyecta un 2026 con potencial de crecimiento, aunque advierte que el desempeño económico estará condicionado por tres pilares claves: previsibilidad macroeconómica, transparencia y cumplimiento. El gremio destaca que, tras la obtención del segundo grado de inversión por parte de Standard & Poor’s, el país se posiciona como un destino apetecible para el desarrollo de proyectos y captar nuevas inversiones, pero ello debe venir acompañado de disciplina fiscal real y decisiones que cuiden la institucionalidad técnica.
El presidente de la CNCSP, Ricardo dos Santos, dijo a La Nación/Nación Media que “si se consolida la confianza y se acelera la inversión en infraestructura, logística, educación y salud, el comercio y los servicios pueden expandirse de manera sostenida, con más formalización y mejores empleos. Si, en cambio, persisten incertidumbres en cuentas públicas o se debilitan instituciones clave, el crecimiento puede moderarse”.
DINAMISMO
Entre los sectores con mayor dinamismo para este año se encuentran el de servicios logísticos y transporte, por el rol estratégico del comercio exterior y la necesidad de eficiencia regional, así como el de tecnología y servicios digitales, especialmente en soluciones para empresas, pagos, comercio electrónico y productividad, según el titular del gremio.
Mencionó además los servicios financieros y de inversión, que estarán impulsados por el nuevo perfil país y mayor acceso a financiamiento. Así también, el de turismo, gastronomía y servicios vinculados, en ese punto Dos Santos indicó que la expansión será posible en la medida en que se consolide infraestructura y conectividad. Agregó que otro con potencial de expansión es el de construcción e infraestructura, que es clave para la competitividad del país, aunque su dinamismo dependerá en gran medida del cumplimiento del Estado con proveedores y contratos.
EVALUACIÓN
En otro momento, Dos Santos hizo una evaluación de lo que dejó el 2025, resaltando que fue un año de consolidación en materia económica, aunque se dieron señales mixtas en el comportamiento que afectaron la confianza, “Por un lado, el país logró hitos relevantes de posicionamiento y reputación económica, y el comercio y los servicios siguieron sosteniendo empleo, abastecimiento y actividad en todo el territorio. Por otro lado, persistieron factores que afectan la confianza y la previsibilidad: presiones fiscales, necesidad de mayor transparencia en datos, y la preocupación por el cumplimiento oportuno del Estado con sus obligaciones”, expresó.

