La Unión de Gremios de la Producción (UGP) señala que el creci­miento del país se apoya en la agricultura, la ganadería, el sector forestal y la agroindus­tria, actividades que confor­man la base productiva y per­miten dinamizar el empleo, la formalización y la generación de ingresos.

Durante los últimos años, Paraguay demostró que no es posible hablar de desarro­llo sostenible sin incluir la producción primaria. Según la información emitida por la UGP, las mejoras sociales nacen del esfuerzo de miles de familias que madrugan para sembrar, se capacitan, incorporan tecnología ade­cuada, diversifican su pro­ducción y, mediante el tra­bajo diario, logran mejorar su calidad de vida.

CADENA DE VALOR

El informe resalta que estas familias constituyen el pri­mer eslabón de una cadena de valor que impulsa los agro­negocios, desde la producción primaria hasta la comerciali­zación final, tanto en el mer­cado local como en el inter­nacional. En ese proceso, la agroindustria cumple un rol clave al generar valor agre­gado y ampliar las oportuni­dades económicas.

Invitación al canal de WhatsApp de La Nación PY

En muchas comunidades rurales, este trabajo pro­ductivo permitió estabi­lizar los ingresos familia­res. Pequeños productores accedieron por primera vez a mercados formales, pudie­ron invertir en sus chacras, enviar a sus hijos a estudiar o formalizar sus actividades. La integración de la agricul­tura familiar a la agroindus­tria aparece como uno de los avances más relevantes señalados por la UGP.

REDUCCIÓN DE LA POBREZA

La UGP sostiene que la reducción de la pobreza en zonas rurales deja de ser un concepto abs­tracto cuando el productor accede a herramientas, capacitación, tecnología, mercados y condi­ciones adecuadas para trabajar.

En ese escenario, el esfuerzo individual se convierte en una de las principales fuerzas de movilidad social, con impactos que trascienden las estadísticas.

Finalmente, el informe remarca la necesidad de políticas que fortalezcan al campesinado y a todos los sectores productivos, generando empleo, dinamismo económico y bienestar en las comunidades más vul­nerables. “Paraguay crece cuando se impulsa el trabajo y se fortalece la producción”, concluye el documento.

Déjanos tus comentarios en Voiz