El mercado de capitales paraguayo avanza hacia una de las transformaciones más importantes: la conexión tecnológica y operativa con plataformas bursátiles internacionales a partir del primer trimestre de 2026. El proceso, impulsado por la Bolsa de Valores de Asunción (BVA), la Caja de Valores del Paraguay (Cavapy), las casas de bolsa y empresas del sector, apunta a colocar al país en el mapa financiero global, mejorar la competitividad de emisores e inversores y facilitar la entrada de capital extranjero, precisó a La Nación/Nación Media, Raymundo Mendoza, presidente de Basa Capital y referente del sector.
Explicó que el plan se viene ejecutando desde hace más de un año con reuniones técnicas, mesas de trabajo y un calendario acordado entre todas las instituciones. El objetivo es que en enero ya entren en funcionamiento las primeras fases. La BVA quedará enfocada exclusivamente en el trading, mientras que Cavapy asumirá las funciones de custodia, compensación y liquidación de valores. “A partir de enero, la Caja de Valores ya debe estar asumiendo la custodia y la liquidación, mientras que la Bolsa se concentrará únicamente en el trading. Es un cambio estructural que requiere muchas pruebas y coordinación, pero venimos avanzando conforme al calendario”, precisó.
Uno de los pilares del cambio es la adopción de la tecnología de Nasdaq para la plataforma de negociación. Este sistema, utilizado por mercados del mundo, permitirá operaciones más rápidas, trazables y compatibles con los estándares que exigen los intermediarios internacionales. Con esta infraestructura, Paraguay podrá estar visible en ventanas globales de operación e incluso figurar en publicaciones de mercados como Nueva York, lo que representará un salto reputacional para la plaza local.
Mendoza explicó que este año se realizaron pruebas de integración entre los sistemas, capacitaciones técnicas y encuentros con inversores y emisores. Las instituciones del mercado también iniciaron una estrategia de comunicación destinada a explicar los cambios, ya que la transición no solo es tecnológica, implica revisar procesos, ajustar prácticas y asegurar que los costos para emisores e inversores se mantengan, e idealmente se reduzcan, en el mediano plazo.
IMPACTO LOCAL
El beneficio más visible será la apertura del mercado paraguayo al mundo. La modernización permitirá operar con sincronía internacional y aumentará la liquidez potencial de los títulos locales, al hacerlos más atractivos para inversionistas extranjeros que hoy no operan en Paraguay por barreras de infraestructura o custodia. Además, la automatización reducirá tiempos y riesgos operativos, generando un entorno más seguro para todos los participantes del mercado. “No es casualidad que actores internacionales estén interesados. Ven un sistema financiero que se está modernizando”, aseveró.

