• Por Richard Moreira
  • Enviado especial

Paraguay se ha con­solidado como el principal provee­dor de carne bovina del mer­cado de consumo en Taiwán, superando a competidores de mayor desarrollo tecnoló­gico como Australia y Nueva Zelanda. La carne paraguaya no solo lidera en volumen de importación, sino que también ha logrado posicionarse como una opción de alta calidad a precios competitivos.

Esa combinación (volumen, calidad y precios estables) es la que permitió al producto guaraní dominar un mercado altamente exigente y con con­sumidores cada vez más sofis­ticados.

Uno de los factores más con­cluyentes para esta expansión fue la política arancelaria apli­cada por Taiwán: la carne para­guaya ingresa con una tasa de cero por ciento. Esa ventaja inmediata repercute en el pre­cio final, dándole al Paraguay una diferencia clave frente a otros exportadores del hemis­ferio sur, como Nueva Zelanda o Australia.

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Durante una recepción que ofrecieron directivos de la compañía taiwanesa Thomas Meat, en Taipéi, un grupo de periodistas paraguayos pudo acceder a detalles de cómo la carne paraguaya se ha conver­tido en un corto lapso en el pro­ducto estrella en las carnice­rías de la isla.

Erica Tseng, directora de Marketing de Thomas Meat, explicó que el beneficio aran­celario por sí solo no explica el fenómeno, porque la calidad del hato paraguayo se sos­tiene en la alimentación natu­ral basada mayormente en pas­turas. Este sistema produce un tipo de carne más magra, con mayor concentración de pro­teínas y características valo­radas por el consumidor tai­wanés. Por el contrario, otros exportadores utilizan sistemas más intensivos, con engorde a base de granos como el maíz.

PRECIOS CATEGORIZADOS

Desde esta distribuidora con sede en Taipéi, que provee la proteína al resto del país, ins­tan a las autoridades del sec­tor y a los frigoríficos paragua­yos clasificar y categorizar los precios, tal como lo hacen Aus­tralia y Nueva Zelanda, lo que generará una amplia varia­ción de precios dentro de un mismo embarque. Paraguay, al no categorizar su carne, ofrece un producto uniforme y esta­ble en sus valores comerciales, y por consiguiente no se tra­duce en mejores precios.

Desde el 2014, el crecimiento de la exportación fue consis­tente y gradual, pero 2025 marcará un hito relevante para el sector puesto que las exportaciones de carne bovina a Taiwán cerrarán este año con un volumen estimado de 370 millones de dólares. Este des­empeño consolida y posiciona a Taiwán como uno de los mer­cados más importantes para el rubro ganadero nacional.

Tanto autoridades taiwane­sas como representantes del sector industrial destacan que Paraguay ha sabido construir una reputación basada en con­fiabilidad, sanidad y regulari­dad. Sin embargo, advierten que el país aún tiene espacio para fortalecer su presencia y ampliar la visibilidad de su marca cárnica. Actualmente, la carne bovina es el que menor se consume en Taiwán: el 43 % consume carne aviar, el 34 % carne porcina y solo un 9 % la carne roja. Es decir, la relación per cápita es que cada taiwanés consume apenas 7,5 kilos de la proteína roja al año.

La carne paraguaya a través de este proveedor se distribuye a más de 4 mil bocas de expendio en toda la isla

MÁS CAMPAÑAS

Por ello, se ha instado al sector privado a redoblar sus esfuer­zos de promoción, marketing y posicionamiento.

La recomendación es inver­tir más en campañas, ferias, misiones comerciales y estra­tegias de diferenciación que, si bien existen actualmente tanto desde el Servicio Nacio­nal de Calidad y Salud Animal (Senacsa) como de los frigorí­ficos privados, se busca que sean más regulares. El objetivo es afianzar la identidad de la carne paraguaya en un mer­cado que ya la reconoce, pero que podría valorarla aún más con una promoción adecuada.

Con el liderazgo consolidado y las proyecciones en alza, Para­guay enfrenta el desafío de con­vertir su presencia dominante en una ventaja sostenible a largo plazo.

DESAFÍOS DE LA CARNE PARAGUAYA

1. Paraguay se enfrenta a una fuerte competencia de otros países proveedores alimentados con pasturas, especialmente Australia y Nueva Zelanda, que tienen recursos de marca y marketing bien establecidos.

2. A medida que la conciencia global sobre la sostenibilidad conti­núa aumentando, las preocupaciones sobre la deforestación rela­cionadas con la carne vacuna pueden influir en la percepción del consumidor.

3. La atención hacia las proteínas alternativas, como la carne de origen vegetal, está creciendo, especialmente entre los consumi­dores urbanos más jóvenes.

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