El inicio de un nuevo año implica para muchos volver a empezar y tener la oportunidad de corregir o mejorar ciertas áreas de su vida, y el área financiera suele ser un terreno en donde se ven dificultades, en especial a la hora de empezar a trazar una ruta clara.
La economista Adriana Bock, especialista en finanzas personales y fundadora y directora de Superarte, indicó que sanear nuestras finanzas es algo prioritario e impostergable, ya que de ello depende nuestra salud emocional y hasta física.
“Aunque parezca difícil al principio, no es imposible; la estrategia recomendada es ir dando pequeños pasos, pero continuos y progresivos, hasta lograr la meta”, enfatizó la economista en esta edición de Ellos Saben.
1- CONOCER LA SITUACIÓN
Es necesario, antes que nada, conocer en qué punto económico uno se encuentra. Para ello, lo principal es analizar factores como el monto de ingreso, los gastos, la capacidad de ahorro y el nivel de endeudamiento, para que a partir de ahí se pueda trazar un camino de prioridades y acciones efectivas.
Si tenemos capacidad de ahorro, es momento de consolidar ese aspecto convirtiéndolo en un hábito,; y no menos importante, debemos dar el siguiente paso, el de la inversión, que permite rentabilizar esos fondos. En cambio, si estamos con un sobreendeudamiento, es urgente trabajar primero en corregir esa situación para lograr unas finanzas estables y luego avanzar hacia un crecimiento por medio del ahorro y la inversión”, precisó.
2- EVITAR LA IMPROVISACIÓN
El presupuesto personal o familiar es una herramienta que permite tener plasmado, de manera concreta y visual, el plan elaborado para la administración de los ingresos, volviéndose indispensable para transformar el caos en paz.
Para trazar un presupuesto es necesario determinar el monto de nuestros ingresos brutos; establecer un porcentaje para el ahorro y descontarlo del ingreso bruto; luego, calcular el neto disponible para gastos y pagos; hacer la lista de todos los gastos y pagos que necesitamos, debemos y estamos acostumbrados a hacer, y clasificarlos en fijos, deudas, variables y opcionales, asignando los montos correspondientes a cada rubro. Por último, sumar el total de gastos y restar el total de los mismos del ingreso disponible.
3- OPTIMIZAR LOS PLANES
Como puntos claves, la economista señaló la importancia de optimizar planes. El plan inicial o A consiste en realizar ajustes, todos los necesarios, para salir del sobreendeudamiento. A esto le sigue el plan B, que consiste en balancear los gastos hasta el punto en que se logre una estabilidad sostenida mediante la creación de un fondo de emergencias.
“El plan avanzado o C es el de crecimiento, donde ya podemos enfocarnos de lleno en las inversiones para la obtención de más ingresos”, puntualizó.
4- GARANTIZAR EL AHORRO
Se recomienda que el ahorro sea de al menos un 10 % de los ingresos brutos, pero para que sea realmente eficiente, debe ir creciendo, aumentando el porcentaje de manera progresiva.

