El avance del Puente de la Bioceánica, una de las obras de infraestructura más importantes en ejecución en el país, experimenta un nuevo hito con la finalización del pilono de 125 metros de la torre P13, ubicado del lado paraguayo. Así lo confirmó Johnny Alberto Gamboa, superintendente de Obras del Consorcio Binacional PYBRA, responsable del proyecto.
La estructura principal, que se levanta sobre el río Paraguay, alcanzará cerca de 1.300 metros de extensión y está diseñada para soportar el crecimiento del flujo logístico y comercial de la zona. El puente dispondrá de un carril por sentido de 3,6 metros, amplias banquinas laterales de 3 metros, que podrán convertirse en carriles adicionales a futuro, y veredas de 2,50 metros para uso peatonal y ciclista, integrando funcionalidad y seguridad. El avance acumulado de la obra llegó al 85,4 % en octubre de 2025, y su culminación está prevista para el 2026. Este progreso confirma que el proyecto se encuentra en su fase decisiva, informaron desde el Ministerio de Obras Públicas y Comunicaciones (MOPC).
Según Gamboa, el foco actual se encuentra en la ejecución del tablero en una extensión de 166 metros, etapa que permitirá cerrar la conexión entre ambas márgenes. “Ahora nos toca trasponer y vencer al río”, afirmó, destacando que ya concluyó el hormigonado de la última trepa del lado paraguayo, la número 27. El puente central se complementa con obras estratégicas para mejorar la conectividad vial y logística. Entre ellas se incluyen una avenida principal de 700 metros, una costanera de 250 metros y dos puertos de embarque, concebidos para potenciar tanto el tránsito de cargas como el desarrollo urbano y turístico de la zona.
Desde el punto de vista técnico, el proyecto contempla la construcción de 302 pilotes, 52 cabezales, 29 pilas, 176 vigas prefabricadas y 22 vanos en los viaductos de acceso. La obra demandará más de 60.000 metros cúbicos de hormigón, reflejando su envergadura y complejidad.
El Puente de la Bioceánica unirá Carmelo Peralta con Puerto Murtinho, en Brasil, convirtiéndose en un punto clave del corredor que conectará los puertos del Atlántico con los del Pacífico. Su puesta en funcionamiento transformará el movimiento de mercancías en la región, reduciendo tiempos logísticos, bajando costos de transporte e impulsando el comercio exterior paraguayo.
Además, se espera que su impacto alcance al sector turístico y productivo del Chaco paraguayo, que verá mejorada su accesibilidad y capacidad de atraer inversiones.

