Referente de la Capeco enfatizó que si bien hay una mayor industrialización, todavía persisten algunos retos en términos logísticos y regulatorios que deben atenderse para apuntalar el crecimiento del sector.
El comercio exterior de granos en Paraguay atraviesa un momento altamente favorable, impulsado por un año agrícola sólido y una demanda internacional en crecimiento, especialmente desde Brasil. En esta edición de Hacedores LN, Sonia Tomassone, asesora de Comercio Exterior de la Capeco (Cámara Paraguaya de Exportadores y Comercializadores de Cereales y Oleaginosas), destacó el notable aumento en la industrialización, el futuro de la producción. Pese a los avances, persisten desafíos logísticos y regulatorios que exigen un trabajo coordinado para sostener el crecimiento del sector.
–¿Cómo se encuentra actualmente el comercio exterior de granos en Paraguay?
–Este fue un año bastante bueno, si bien tenemos una menor exportación de soja en grano con relación al año pasado, debido principalmente a que el año pasado tuvimos una zafra récord de 11 millones de toneladas, estimamos que este año estaríamos en alrededor de 9 u 8 millones de toneladas. Hubo un millón y medio menos de exportación como grano, pero se incrementaron las exportaciones de los derivados: aceites y pellets. Este año el mercado estuvo invertido, hubo mayor margen para procesamiento y eso llevó a que haya una mayor exportación de subproductos.
En el caso del maíz, tuvimos un repunte importante. El año pasado estuvimos con una zafra de 3,7 millones. Este año creemos que estamos llegando a las 6 millones de toneladas. El trigo también está saliendo bastante bien, arroz también. Así que, en líneas generales, tenemos un muy buen año agrícola. La demanda por parte de Brasil se ha incrementado muchísimo, sobre todo para el maíz, el trigo, el arroz, e incluso se han aumentado las compras de soja.
DEMANDA INTERNACIONAL
–¿Cómo ve la evolución de la demanda internacional de granos para los próximos años?
–Necesitamos duplicar prácticamente la producción de maíz en los próximos años. Definitivamente ese es el rubro que más va a crecer. También aumentar el procesamiento de la soja y transformarlo en proteína animal. Seguir abriendo nuevos mercados para pollos, cerdos, ovejas y otro tipo de ganado. Hay una alta demanda y Paraguay está bien posicionado. Tenemos un sistema de producción sustentable hace varios años, hace más de 30 años que tenemos la ley de deforestación cero y según los datos del Infona, esto se está cumpliendo. Hay mucho futuro en la producción de granos y de todos los derivados y creo que en los próximos años van a seguir viniendo inversiones al país, que van a seguir dando valor agregado.
–¿Qué mercados considera que ofrecen mayores oportunidades actualmente?
–Últimamente, la guerra comercial entre China y Estados Unidos ha llevado a la primera a comprar más cantidad de productos de Argentina, Brasil, e incluso de Uruguay. Brasil no era un destino de la soja en granos; sin embargo, hoy pasó a ser el segundo principal destino. Así que creo que hay mucho futuro en seguir aumentando las exportaciones a los países del Mercosur, a los países sudamericanos. También se están incrementando las exportaciones al Asia y, sobre todo, a Medio Oriente, que es uno de los mercados relativamente nuevos a los que se está exportando. Vietnam, Tailandia, Singapur son mercados emergentes a los cuales estamos llegando, no solamente con granos, aceites y pellets.
PRODUCCIÓN SUSTENTABLE
–¿Cuáles son los factores que hacen competitivo al sector agrícola paraguayo?
–Tenemos una producción sustentable. En el caso de la soja, tenemos alta proteína que es bien reconocida a nivel internacional, la calidad del maíz paraguayo también es reconocida. La carne paraguaya también está teniendo un acceso importante a los principales destinos. Así que nos estamos posicionando en el mundo como proveedor de alimentos sostenibles, sustentables y alimentos de buena calidad.
–¿Cuáles son las proyecciones para el cierre del año?
–En la soja, estaríamos cerrando las exportaciones quizás ya en diciembre, a lo mejor queda alguna carga para enero, ya sería lo que no pudo pasar hacia Brasil, a finales de año vamos a tener los números de cierre de zafra.
Hay muy buena producción, muy buenas proyecciones. Tenemos que estar atentos a qué pasa con estas medidas ambientales y, sobre todo, también a la salida logística de camiones al Brasil, a través del Brasil, pero hay muy buenas perspectivas. Se perfila un 2026 bastante bueno y eso va a repercutir en toda la economía del país.
–¿Qué mensaje le gustaría dar a quienes aspiran dedicarse al agro?
–Solo no se puede, tiene que siempre estar en una cadena comercial que funcione. Es muy importante el rol de las cooperativas, para ir dando valor agregado a toda la producción, también ese sistema cooperativo lleva a que pueda incluso disminuir ciertos costos. El sector es el sostén de la economía. Así como mantiene toda la economía del país, también tenemos un spread al resto de los sectores, uno de derrame a toda la economía muy alta en el sector.
PERFIL
- Asesora en Comercio Exterior de Capeco.
- Analista de sistemas de Comercio Exterior por la Universidad Católica Nuestra Señora de la Asunción.
- Realizó cursos de Comercio Exterior en varios países como Chile, en Japón, en Reino Unido y Holanda.
- Actualmente ocupa el cargo de directora en el Convue.
“TENEMOS QUE AGILIZAR EL CRUCE DE CAMIONES HACIA BRASIL”
Al ser consultada sobre los desafíos que tiene el comercio exterior de cereales en nuestro país, Sonia Tomassone fue contundente: “Tenemos que agilizar el cruce de camiones hacia Brasil. Eso está llevando a que las fronteras estén colapsadas. Tenemos colas de camiones de más de 8 kilómetros. Se está trabajando con todas las autoridades de frontera para buscar la forma de agilizar la salida de estos camiones, ahora se necesita ya que el segundo puente pueda estar para cargas generales lo antes posible”, enfatizó.
También se refirió acerca de la situación del Parlamento Europeo con relación a la entrada en vigencia del Reglamento 1115. “Los gremios hemos formado una plataforma privada voluntaria para poder cumplir los requerimientos, lo que podría afectar la salida de nuestros productos los primeros meses. “Estamos preparados para cumplir la resolución, pero faltan algunos ajustes aún por las modificaciones últimas que se están dando a este reglamento. La volatilidad de los precios, continúa esta guerra comercial entre China y Estados Unidos. Eso lleva a que no sean muy estables, a que no sean muy previsibles. No hay algún fenómeno que pueda llevar a decir que vamos a tener un quiebre en la producción de soja. Así que estamos muy optimistas. No sabemos si vamos a llegar a los 10 millones de toneladas, pero esperamos poder hacerlo y eso repercute en toda la economía nacional”, apuntó.

