Para 2025, se proyecta que el volumen de transacciones procesadas supere el 327 % del producto interno bruto (PIB), alcanzando alrededor de 379 millones de operaciones, una cifra que evidencia el crecimiento acelerado del sistema y su impacto directo en la actividad financiera del país.
El Banco Central del Paraguay (BCP) destaca que, desde su puesta en marcha, el SIPAP ha incorporado herramientas tecnológicas de última generación que permitieron modernizar el ecosistema de pagos, fortalecer la seguridad operativa y dinamizar las transacciones interbancarias.
Su arquitectura integra estándares internacionales y combina distintos servicios que, en conjunto, garantizan operaciones ágiles, confiables y accesibles tanto para entidades financieras como para usuarios finales.
PILARES FUNDAMENTALES
Actualmente, el SIPAP se compone de cuatro pilares: LBTR (Liquidación Bruta en Tiempo Real), ACH (Cámara de Compensación Automatizada), la Depositaria de Valores (DEPO) y el Sistema de Pagos Instantáneos (SPI), cada uno con funciones específicas que sustentan la eficiencia del mercado.
El LBTR constituye el núcleo para las operaciones interbancarias de alto valor. Al permitir que los pagos se liquiden en tiempo real y con carácter irrevocable, reduce el riesgo crediticio y asegura la finalización inmediata de las transferencias entre entidades financieras.
La ACH impulsa el procesamiento en lotes de órdenes de pago, lo que facilita transacciones masivas y programadas, como débitos automáticos y pagos recurrentes.
El tercer componente es la DEPO, encargada de custodiar y administrar los títulos públicos emitidos por el Estado paraguayo.
Finalmente, el SPI, que se ha convertido en una herramienta clave para operaciones de bajo valor, al permitir transferencias inmediatas entre entidades, disponibles las 24 horas. Su implementación impulsó la inclusión financiera y la digitalización de pagos, ofreciendo una experiencia más rápida, segura e innovadora para los usuarios.

