A contadas semanas de las festividades de Navidad y Año Nuevo, el alto costo de la carne vacuna pasa factura a la hora de planear los platillos festivos, por lo que muchos buscan alternativas más económicas, tanto en cortes como en variedad, y preocupa que los precios sigan en aumento.
En ese sentido, el ministro de Agricultura y Ganadería, Carlos Giménez, en conversación con el programa “Así son las cosas”, emitido por GEN y Universo 970 AM / Nación Media, aseguró que la alternativa para que se dé una reducción de costos es poder fortalecer los mercados locales y ferias de agricultura, de manera que el comercio sea más directo y se recorten los costos logísticos.
“Nosotros estamos trabajando en una planificación para volver a fortalecer los mercados municipales y lograr también el circuito corto de la cadena de la carne, no solo en el interior, inclusive en Central, donde hay más demanda, donde hay mucho flujo y hay que cuidarla, para que no afecte al precio del consumidor final”, comentó Giménez.
BRECHA DEBE SER ZANJADA
Admitió que el costo de la carne ha ido subiendo de manera considerable y que esto es un motivo de celebración para el rubro cárnico, pero que, evidentemente, la brecha debe ser zanjada para con el consumidor final. Sin embargo, contrario a lo que se puede llegar a percibir, no existen excesos ni sobrecostos en los productos, ya que existe toda una cadena de valor que debe agregársele de manera indefectible.
Explicó además que el mercado nacional no quedaría desprovisto de la proteína roja, ya que los frigoríficos se encuentran conscientes del mercado interno y también se trabaja con la importación desde países vecinos; no obstante, reconoció que llegará un punto en la demanda en que los productos deberán ser seleccionados tanto para el mercado local como el de exportación.
Merma del hato aumentaría
Baja rentabilidad y falta de previsibilidad, junto a otros factores, ponen en riesgo el futuro del rebaño.
La Asociación Paraguaya de Productores y Exportadores de Carne (APPEC) advirtió sobre la disminución del hato ganadero en el país, señalando que es una tendencia que podría profundizarse en el 2026. Indicó que la ganadería local enfrenta un momento clave teniendo en cuenta que desde hace varios años el sector viene registrando una disminución en su rebaño, situación que se viene advirtiendo desde hace al menos unos tres años. “La baja rentabilidad y la falta de previsibilidad, junto a otros factores, ponen en riesgo el futuro del hato nacional”, mencionaron, insistiendo en la necesidad de crear condiciones que den seguridad al productor y garanticen la sostenibilidad del rubro.
La reducción se explica por varios factores: en primer lugar por la baja que enfrentan los productores debido a los precios registrados en los últimos años. Muchos criadores se ven obligados a vender su ganado por debajo del costo real, lo que desincentiva la cría y acelera la reducción del hato. También influyen las sequías recurrentes que provocan estrés hídrico en los campos y redujeron la disponibilidad de pasturas. A esto se le suma el aumento sostenido de la faena para atender la demanda exportadora, reduciendo las existencias. Y finalmente la reciente concentración industrial que deja a muchos productores con menos opciones y menor poder de negociación. “Lo que más preocupa ahora que esta tendencia puede profundizarse si es que los ganaderos no sienten seguridad y estabilidad en los precios”, manifestaron.
Según explican, la falta de previsibilidad retrasa la recuperación del hato poniendo en riesgo la sostenibilidad del sector ganadero paraguayo.

