Por segundo mes con­secutivo, el Índice de Precios al Consumi­dor (IPC) registró una varia­ción negativa en Paraguay. Según el informe del Banco Central del Paraguay (BCP), correspondiente a octu­bre de 2025, se observó una deflación mensual del 0,1 %, reflejo de una leve caída en el nivel general de precios. Sin embargo, tanto la inflación acumulada en el año como la interanual se mantienen positivas, lo que indica que los precios siguen siendo más altos que los del año pasado.

Al respecto, el economista Wildo González dijo a La Nación/Nación Media que este resultado no debe inter­pretarse como un proceso deflacionario sostenido, sino como una corrección pun­tual dentro de un contexto de estabilidad de precios.

Wildo González, economista

“Es importante entender que un cambio mensual negativo en la inflación no contradice que la inflación acumulada o anual sea positiva”, señaló. Explicó además que la dife­rencia entre los indicadores radica en su forma de cálculo.

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Por la naturaleza de su medi­ción, el acumulado suma los cambios desde el inicio del año, mientras que la varia­ción anual compara el mes actual con el mismo mes del año anterior. Por lo tanto, precisó que un cambio nega­tivo forma parte del acumu­lado, pero cuando los cambios son pequeños, como ocurre con la inflación, no necesa­riamente lo vuelven negativo.

González indicó que la caída de octubre reduce el ritmo de crecimiento del acumulado, aunque sin revertir su signo positivo. “La caída en la infla­ción total ocasiona que el acu­mulado disminuya respecto al mes anterior”, precisó y añadió que el efecto sobre la tasa interanual depende de la comparación con los precios del mismo mes del año previo.

Sobre las causas detrás de esta baja, el economista apuntó que la variación res­ponde principalmente a fac­tores externos y coyuntura­les, más que a una contracción de la demanda interna. “La baja que estamos observando en el IPC responde principal­mente a cambios en los pre­cios de los bienes importa­dos, resultado de la caída del tipo de cambio nominal en los últimos meses”, explicó.

Destacó que la apreciación del guaraní frente al dólar redujo los costos de los pro­ductos importados y presionó a la baja los precios al consu­midor. “Esta caída se ha tras­ladado con mayor rapidez de lo habitual a los precios, evi­denciando una asimetría en el traspaso del tipo de cambio a la inflación”, añadió.

MAYOR DINAMISMO

Asimismo, vinculó esta diná­mica a un mayor dinamismo de la economía paraguaya, reflejado en los últimos indi­cadores del BCP. “Posible­mente refleja una economía con un consumo e inver­sión muy dinámicos, lo que podría estar señalando una alta rotación de inventarios por parte de las empresas, tanto en sectores ligados al consumo como a la inver­sión”, sostuvo.

Consultado sobre la tenden­cia futura, González consi­deró que es probable que la inflación mantenga una tra­yectoria descendente, aunque sin entrar en terreno negativo sostenido. “Es altamente pro­bable que la inflación siga una dinámica menos intensa, des­cendiendo levemente en tér­minos interanuales”, indicó.

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