El Fondo Monetario Internacional (FMI) presentó ayer el Informe de Perspectivas Económicas para las Américas 2025 (REO), durante el cual comunicaron su revisión de las perspectivas de crecimiento para la economía paraguaya, apuntando a un 5,3 %, secundando la estimación prevista por el Banco Central del Paraguay (BCP).
El jefe de la División de Estudios Regionales del Departamento del Hemisferio Occidental del FMI, Esteban Vesperoni, destacó que, en contraste con otros países, Paraguay se perfila a mantener un crecimiento sostenido al alza que inclusive se espera prosiga al menos hasta el primer semestre del próximo año.
“En Paraguay, el crecimiento está muy por encima del de la región y se espera que se siga acelerando en el 2025 en comparación con el 2024, y está respaldado por una fuerte demanda interna, tanto por consumo privado como por inversión”, comentó el economista.
Remarcó que este fenómeno se ve apoyado principalmente porque cuenta con un modelo de mercados laborales sólidos, que sigue mostrando cifras cercanas a mínimos históricos. Además de políticas fiscales prudentes y una línea de políticas monetarias firmes y estables que, al converger, permiten que la economía se proyecte de manera sólida hacia un crecimiento gradual como el que muestra en los últimos dos años.
INFLACIÓN
En cuanto a la desaceleración del crecimiento de los precios, Paraguay fue el primer país en converger con la meta, manteniendo a su vez una inflación en torno al 4 % previsto en las proyecciones anuales.
Agregó que, si bien hace unos meses se dio el reajuste de aranceles por parte de Estados Unidos con respecto a las exportaciones, Paraguay logró ser uno de los que menor incremento arancelario obtuvo, hecho que ayudó también a dinamizar la economía, inclusive por encima de otras de la región que sí sufrieron ajustes más importantes.
Entre las reflexiones finales, el especialista remarcó que tanto para Paraguay como para el resto de América, mantener la política monetaria atenta a los desarrollos del comercio global, las condiciones financieras, las expectativas de inflación y las posturas de política fiscal será crucial, además de seguir basándose en marcos de políticas sólidos, incluyendo la independencia del banco central.

