El ímpetu de crecimiento de Paraguay sigue estando respaldado por una fuerte demanda interna, y se espera que el producto interno bruto (PIB) real aumente al 4,4 % en 2025 y al 3,7 % en 2026, ratifica el Fondo Monetario Internacional (FMI) en informe de Perspectivas Económicas Regionales (REO). El organismo internacional, de esta manera, ajustó hacia arriba su previsión, ya difundida previamente la semana pasada, un 0,8 punto porcentual.
El Banco Central del Paraguay (BCP), por su parte, tomó la delantera y ajustó por arriba del 5 % su previsión, confiando incluso que el número podría estar más arriba de lo previsto (5,3 %). Carlos Carvallo, titular del BCP, confirmó que el organismo estaría revisando su pronóstico para su siguiente proyección, con un sesgo al alza.
“Las perspectivas de crecimiento a mediano plazo siguen siendo sólidas, al estar respaldadas por la inversión extranjera y reformas estructurales. La política monetaria sigue basándose en los datos, con la inflación contenida y las expectativas de inflación a mediano plazo, firmemente ancladas en torno a la meta del Banco Central”, agrega el reporte REO.
El FMI sostiene que la consolidación fiscal avanza conforme a lo previsto. El déficit fiscal alcanzaría el 1,9 por ciento del PIB este año, situándose por debajo del 2,6 por ciento del PIB registrado en 2024, y el proyecto presupuestario de 2026 contempla una reducción adicional hasta el 1,5 por ciento del PIB, que supondría un retorno al cumplimiento de la Ley de Responsabilidad Fiscal.
DEUDA PÚBLICA
La deuda pública permanece en un nivel relativamente bajo de alrededor del 42 % del PIB, y se cotiza con uno de los diferenciales de riesgo más bajos de la región. La mayor emisión de bonos denominados en moneda local en los mercados de capital nacional e internacional está ayudando a desdolarizar la deuda pública.
Salto en calidad de vida solo llega con expansión sostenida
A medida que el país logre sostener este proceso de crecimiento que se está viendo, se irán viendo menores niveles de pobreza, según Carlos Carvallo.
Con las proyecciones de crecimiento para Paraguay al alza y el escenario económico mostrando una mejora sostenida, surge el análisis del efecto derrame desde la macroeconomía a la microeconomía, generando un debate en la clase trabajadora que espera que los buenos desempeños económicos generales permeen en todos los sectores. “Ese famoso efecto derrame, digamos, es un concepto bastante difuso a mi entender; yo creo que aquí lo que importa es, digamos, qué tanto la economía tiene capacidad de crecer en forma sostenida en el tiempo”, manifestó el presidente del Banco Central del Paraguay, Carlos Carvallo, en conversación con el programa “Arriba hoy”, del canal GEN y Universo 970 AM/Nación Media.
Desde su punto de vista, aseguró que, a medida que el país logre sostener este proceso de crecimiento que se está viendo, se irán viendo menores niveles de pobreza, una mejor calidad de empleo y un aumento del salario real, repercutiendo directamente en la calidad de vida de la población en general.
“La única forma, creo yo, de dar un salto de calidad en términos de desarrollo socioeconómico y afectar finalmente el bienestar de la población, incluyendo cada vez a más personas dentro de los beneficios, es crecer durante un período relativamente largo a tasas elevadas y sobre todo no volátiles, porque no sirve de nada crecer 7 % un año y caer 7 % otro año”, explicó el titular del BCP.
Carvallo destacó que el crecimiento económico de Paraguay se debe en gran medida a la demanda interna y no a impulsos externos, ya que el consumo viene creciendo a un 5 %, pero sobre todo la inversión muestra un incremento a dos dígitos, con una estimación de crecimiento de 16,8 %, según los últimos informes.

