En medio de la celebración el pasado 11 de octubre del Día Nacional de la Yerba Mate en Paraguay, se resaltó la gran­deza de la producción, el pro­tagonismo se lleva la comu­nidad indígena Kuetuvy, del pueblo Aché, que logró llegar a Estados Unidos y Canadá.

La historia de la comunidad indígena Kuetuvy, del pue­blo Aché, demuestra que tra­dición ancestral y moderni­dad sí pueden ir de la mano, y hasta llegar a los Estados Unidos y Canadá, logrando una exitosa exportación.

Se trata del modelo produc­tivo “bajo monte” de esta comunidad, que combina sabiduría ancestral y tecnolo­gía moderna en la producción de yerba mate paraguaya, protegiendo el Bosque Atlán­tico del Alto Paraná, a más de asegurar la sostenibilidad de las familias Aché. Esto fue posible mediante el del Pro­yecto de Inclusión a Merca­dos Agropecuarios (PIMA), y el acompañamiento técnico del Ministerio de Agricultura y Ganadería (MAG).

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De esta manera, la comu­nidad instaló un secadero moderno con intercambia­dor de calor, multiplicando su capacidad de procesa­miento de 2.500 a 10.000 kilos de hoja verde por tanda. Esta mejora no solo elevó la calidad del producto, sino que también generó ingre­sos anuales superiores a G. 100 millones, reinvertidos en educación, salud e infraes­tructura comunitaria.

Con lo que, más que exportar yerba mate, Kuetuvy exporta un mensaje; “Con tradición, innovación y cuidado del entorno pueden viajar juntos, incluso hasta Norteamérica”.

HACE MÁS DE 20 AÑOS

Esto comenzó hace más de 20 años, cuando las familias Aché comenzaron a cultivar yerba mate “bajo el monte”, respetando el bosque nativo y preservando la biodiversi­dad. Lo que parecía un desa­fío silencioso se convirtió en un ejemplo de cómo la organización comunitaria, el esfuerzo colectivo y el acompañamiento técnico de la cartera agraria más el proyecto PIMA, se pudo transformar una tradición ancestral en un éxito expor­tador.

“Hoy demostramos que se puede cuidar el bosque y, al mismo tiempo, gene­rar ingresos para nuestras familias. Que es posible pro­ducir sin destruir, nuestra fuerza está en la unión y el trabajo colectivo”, expresa­ron los representantes de la comunidad.

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