La floricultura paraguaya da un nuevo paso hacia la innovación y la excelencia productiva con la llegada de unos 40.000 plantines in vitro de orquídeas Phalaenopsis, provenientes de Taiwán, país reconocido como referente mundial en el desarrollo genético y tecnológico de estas flores.

La importación fue gestionada por Floricultura del Paraguay, que lidera Chiara Capdevila, una empresaria que ha impulsado la profesionalización del rubro y su proyección regional. Capdevila dijo a La Nación/Nación Media: “Estas Phalaenopsis se destacan por su alto valor genético, uniformidad y calidad floral. Incorporamos nuevas líneas genéticas y colores que complementarán y fortalecerán nuestra producción local”.

Con esta importación, la empresa busca diversificar la oferta y elevar los estándares de producción del país, sumando variedades que hasta ahora no se cultivaban en Paraguay. Sobre ello, Capdevila contó que el proceso de producción de estas orquídeas es complejo y requiere precisión científica.

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Los plantines fueron enviados en condiciones in vitro, lo que garantiza su sanidad y permite mantener intactas sus características genéticas durante el transporte. Una vez en el país, pasan por una fase crítica: la aclimatación, donde deben adaptarse al nuevo ambiente. “Durante esta etapa, controlamos cuidadosamente la humedad, la temperatura y la luminosidad. Es un proceso delicado, pero fundamental para asegurar su supervivencia y desarrollo saludable”, señaló la empresaria.

CICLO DE CRECIMIENTO

El ciclo de crecimiento de las Phalaenopsis es largo y meticuloso: entre 18 y 24 meses desde su llegada hasta alcanzar la floración. En ese tiempo, los plantines van a atravesar distintas etapas de adaptación y crecimiento en los invernaderos de Floricultura del Paraguay, donde se aplicará un monitoreo técnico diario para garantizar la calidad de cada ejemplar.

Más allá del impacto productivo, esta importación marca un avance estratégico para la floricultura nacional. Al introducir nuevas líneas genéticas, el país amplía su capacidad de competir con mercados vecinos y posicionarse como productor de flores de alto valor. “Nuestro objetivo es fortalecer la competitividad del sector, diversificar la oferta y aportar a la sostenibilidad de la floricultura en Paraguay”, afirmó Capdevila.

“Cada plantín representa no solo una nueva flor, sino una oportunidad para seguir construyendo una floricultura moderna, sostenible y con identidad paraguaya”, acotó.

Las orquídeas Phalaenopsis, conocidas por su elegancia y durabilidad, son una de las especies más valoradas en el mercado internacional. Su demanda crece año tras año tanto en el rubro ornamental como en la decoración de interiores, impulsando una industria que combina biotecnología, arte y sustentabilidad. Con esta iniciativa, Floricultura del Paraguay reafirma su rol pionero en el desarrollo del sector, apostando por la innovación genética y la transferencia de conocimiento tecnológico

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