La oficina ejecutiva del presidente de los Estados Unidos oficializó un comunicado y manifiesta su firme oposición contra una resolución que pretende prohibir la importación de carne paraguaya. En caso de promulgarse supondría un revés significativo en las relaciones bilaterales entre ambos países y en la credibilidad de la nación norteamericana como socio económico, señala la nota.
Desde la Casa Blanca expresaron su rechazo a la eventual aprobación de la Resolución Conjunta del Senado (S.J. Res.) número 62, promovida por el senador demócrata Jon Tester, de Montana, con el patrocinio de otros doce legisladores, que busca anular la acción del Departamento de Agricultura de Estados Unidos (USDA) de permitir las importaciones de carne fresca de Paraguay al mercado estadounidense.
El gobierno de Joe Biden, mediante esta misiva, indicó que el USDA llevó a cabo una evaluación científica y rigurosa que incluyó la visita al Paraguay, un análisis de riesgo completo y una revisión continua del estado de salud animal de la región y concluyó que el riesgo de las importaciones es bajo. Además, descartaron cualquier impacto en la producción de carne estadounidense debido a que la cuota está sujeta a la agregada existente que se aplica actualmente a varios países de América Latina.
En la pronunciación, que está dirigida para el Congreso estadounidense, la administración Biden reconoció las complicaciones geopolíticas de Paraguay debido al cierre de uno de los mayores mercados de exportación (Rusia) y la imposibilidad de vender a la República Popular de China (RPC). “Esta resolución reforzaría ampliamente las narrativas falsas impulsadas por nuestros adversarios de que Estados Unidos no es un socio económico amigable y dañaría gravemente los intereses de seguridad nacional de Estados Unidos, especialmente nuestros esfuerzos para apoyar a los socios de todo el mundo que buscan nuestra ayuda para resistir la coacción económica”, puntualiza el comunicado de la Casa Blanca.
En reacción al documento oficial, Pedro Galli, presidente de la Asociación Rural del Paraguay (ARP), reconoció que representa un “espaldarazo” de parte del Gobierno de los Estados Unidos y una demostración clara de la confiabilidad que tiene la carne paraguaya.
“Nadie se jugaría por nosotros si no tiene la más absoluta seguridad de que el producto reúne todas las condiciones de calidad, inocuidad, sanidad y todo lo referente a los protocolos de controles que tiene nuestro sanitario oficial”, dijo el titular del gremio. Afirmó que otorga tranquilidad al sector contar con dicho respaldo, además de la exposición pública hecha por primera vez sobre la situación geopolítica del país sobre la imposibilidad del ingreso al mercado chino y las dificultades que existen con Rusia, que fuera uno de los principales compradores de carne paraguaya.