Ciudad del Este. Agencia regional.

En el tercer cuatrimestre del año, el gremio de la construcción considera que el sector se está recuperando después de pasar por unos meses críticos por la disparada de precios de los principales insumos como el hierro. Sin embargo, existe un problema de larga data, pero que va creciendo antes que retroceder: el predominio en el mercado local de las empresas constructoras de Brasil.

Empresas constructoras brasileñas, sobre todo de Foz de Yguazú, tienen a su cargo una gran cantidad de obras en zonas fronterizas de Alto Paraná. En algunos municipios como Santa Rita, casi la totalidad está a cargo de las firmas de Brasil. No hay control y las empresas paraguayas no tienen respuesta del Ministerio de Industria y Comercio (MIC) para cambiar esa realidad. Este es el reclamo de profesionales de la zona y del gremio de la construcción.

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PROBLEMA COMPLEJO

“En Alto Paraná, las constructoras brasileñas están llevando el 40% de las obras privadas. Solo en las obras públicas no pueden entrar todavía”, expresó el ingeniero Carlos Tillner, presidente de la Cámara Paraguaya de la Construcción (Capaco), filial regional. Mencionó que es un problema complejo analizado varias veces en el gremio, siendo la falta de control una de las causas.

APROBACIÓN LEGAL

Uno de los problemas existentes es que los propios profesionales paraguayos dan su firma a las empresas para hacer aprobar obras y con eso cubren supuestamente el aspecto legal, pero en realidad toda la construcción está a cargo de empresas y profesionales residentes en Brasil, señaló el arquitecto Jorge Villanueva, consultado por La Nación/Nación Media.

Calificó como “un desastre que nos afecta mucho” la situación de la construcción en cuanto a la presencia masiva de empresas brasileñas en Alto Paraná. Indicó además que ante la mayor presencia de brasileños residentes en la zona fronteriza paraguaya como contratistas también optan por constructoras de Foz de Yguazú y esto es así porque no hay ningún control. “Para nosotros es casi imposible ir a querer trabajar en Foz de Yguazú, no porque no tengamos la capacidad, sino por la serie de requisitos que se deben cumplir y en el lado paraguayo no se les pide a las constructoras brasileñas”, refirió el arquitecto Villanueva.

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