Tras la presentación del resultado trimestral de la encuesta sobre la Situación General del Crédito, se observa que el índice de Difusión de Expectativas Sectoriales muestra una mejora para todos los sectores, para el período de 6 meses y en especial para el período de 12 meses. Según el reporte proveído por el Banco Central del Paraguay (BCP), se destaca la buena expectativa para los sectores de pequeña empresa, comercio y construcción.
Por el lado de la construcción, el 54% de los encuestados estima que el rubro obtendrá más préstamos en un año, cifra que aumentó en un 3,6% en el segundo trimestre del 2020 frente al primer trimestre del año. Para las pequeñas empresas, la expectativa es aún mejor, ya que el 61% del sistema espera un mayor crédito, expectativa que aumentó en un 10% respecto al trimestre anterior. De acuerdo a los técnicos de la banca matriz, esto va en línea con los nuevos fondos de Fogapy, que se espera siga brindando más cobertura al sector.
El comercio y la industria también tienen mejoras de expectativas para los próximos 12 meses, ya que el nivel de porcentaje que cree que aumentarán sus carteras es de 7,1% y 7,2%, respectivamente. “El aspecto más resaltante para conceder crédito sigue siendo el económico; por otro lado, los factores que pueden impedir una mayor concesión de créditos son la falta de conocimiento sobre el historial del cliente, falta de información del cliente y escasa garantía por parte del prestatario”, menciona.
Desde la visión de los tomadores de créditos, reiteradamente mencionan que existe mucha burocracia, requerimientos muy complejos para el otorgamiento del crédito y que la tasa de interés de los préstamos es muy elevada. Asimismo, señalan que el motivo que dificulta la concesión de préstamos a largo plazo es principalmente la falta de garantías.
Finalmente, y de una forma recurrente, la mayoría de los encuestados señala que observa muchas diferencias en los requisitos normativos para la concesión de créditos entre las entidades financieras reguladas y las no reguladas por el BCP. Considera que las no reguladas poseen ventajas competitivas en cuanto a costos financieros, exigencias de capital y normas crediticias.

