El Banco Interamericano de Desarrollo publicó en diciembre un estudio que trata de la productividad y eficiencia en la producción ganadera pastoril en América Latina, haciendo énfasis en la situación de Paraguay y Uruguay. Los autores de la investigación son Alejandro Nin – Pratt, Heber Freiría y Gonzalo Muñoz.

En el caso de Paraguay, la producción de carne aumentó más del doble entre el 2005 y 2016, promovida por el crecimiento de la productividad, que aumentó en un 70% durante este periodo. 

La expansión de la producción de soja en la Región Oriental después del 2006 desplazó al ganado a la Región Occidental o Chaco.

En este nuevo entorno, la adopción de variedades de pasturas tropicales de alto rendimiento junto con la mejora de la genética animal fueron los principales factores detrás del aumento de la productividad y sostenibilidad.

A pesar de estos avances positivos, los sectores ganaderos en Uruguay y Paraguay aún enfrentan grandes desafíos para sostener el crecimiento en el futuro. En el caso de Uruguay, el reto es acelerar y mantener el crecimiento de la PTF (productividad total de los factores), que se estancó nuevamente después del 2006.

EMISIONES DE CARBONO

Si bien la introducción de pasturas cultivadas aumentó la productividad y redujo las emisiones de carbono por unidad de producción, tanto en Uruguay como en Paraguay el aumento de la producción, de las existencias de animales y la deforestación continuarán incrementando las emisiones de gases de efecto invernadero, lo cual requerirá un mayor control en el uso de recursos naturales y de nuevos desarrollos tecnológicos para aumentar la eficiencia ambiental de la producción ganadera.

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