El Fondo Monetario Internacional (FMI) y el Banco Mundial pidieron este miércoles a los acreedores bilaterales de los países más pobres que “congelen el reembolso de deudas” para que puedan liberar dinero para combatir la pandemia de coronavirus.

“El Banco Mundial y el FMI creen que es imperativo en este momento dar un sentido global de alivio a los países en desarrollo, así como una fuerte señal a los mercados financieros”, indicaron en un comunicado conjunto.

Este respiro permitiría analizar la situación y necesidades de cada país, destacaron las dos instituciones. El pedido apunta a países que califican para ayuda del IDA, un fondo destinado a los “dos tercios de la población mundial en extrema pobreza”.

Por otro lado, indicaron que, en primer lugar, las perspectivas de crecimiento mundial, que para el 2020 son negativas, indican que se prevé como mínimo una recesión tan aguda como durante la crisis financiera mundial o peor, pero esperan una recuperación en el 2021. Para llegar a ese punto, es fundamental que se dé prioridad a la contención y al fortalecimiento de los sistemas sanitarios en todo el mundo. El impacto económico es y será grave, pero cuanto antes se logre frenar el virus, más rápida y vigorosa será la recuperación.

“Respaldamos firmemente las medidas fiscales extraordinarias que ya han tomado muchos países para dar apoyo a los sistemas sanitarios y a los trabajadores y empresas afectados, y nos parece positiva la decisión de los principales bancos centrales de flexibilizar la política monetaria. Estos valerosos esfuerzos redundan no solo en interés de cada país, sino de la economía mundial en su conjunto. Se requerirá aún más, especialmente en el plano fiscal”, señaló la directora gerente del Fondo Monetario Internacional, Kristalina Georgieva, en una teleconferencia con ministros de Hacienda y gobernadores de bancos centrales.