Armadores afirman que es insuficiente aún el nivel del río Paraná para la navegación, a pesar de subir unos centímetros en los últimos días, y que tal condición en gran medida afecta el transporte de los diversos productos.
El director gerente de la Compañía Marítima Paraguaya, Robert Bosch, explicó que aún cuenta con una de sus embarcaciones amarradas ante la complicada situación de río Paraná, sobre todo hacia el sur del país.
“Aún faltaría que suba más, ya que tenemos problemas hacia el lado argentino, a la altura de Corrientes, aproximadamente”, manifestó el empresario del sector naviero.
Por su parte, el presidente del Centro de Armadores Fluviales y Marítimos del Paraguay (Cafym), Esteban Dos Santos, explicó que ante la bajante de los ríos Paraguay y Paraná se registró un 50% de embarcaciones amarradas debido a que no pueden circular. Señaló que esta situación se tiene desde hace semanas y que esperan que el nivel de las aguas aumenten.
Dos Santos señaló que las embarcaciones solo pueden cargar hasta el 50% de la capacidad de bodega con que cuentan, por lo que, tanto importadores como exportadores, deben necesariamente pagar doble por el servicio del flete. Otro inconveniente que se tiene es que se registran atrasos en la llegada a destino de los productos, mientras que en algunos casos se debe completar, vía terrestre, para que los contenedores lleguen al punto asignado.

