De enero a octubre del 2019 las ventas de dólares al mercado ascienden a US$ 1.203 millones, casi la misma cantidad inyectada en todo el 2018. En los 12 meses del año pasado el Banco Central del Paraguay (BCP) vendió por US$ 1.273 millones, de acuerdo al reporte de Operaciones Compensatorias y Complementarias de la banca matriz.
Las ventas aumentaron bastante entre los meses de agosto y octubre a raíz de la fuerte presión que tenía el dólar en el mercado local, misma tendencia internacional. Según el cuadro detallado por la entidad monetaria, las ventas de dólares aumentaron casi 5 veces más en el 2018 respecto al 2017, ya que en ese año solo se inyectaron US$ 273 millones. En el 2016 las operaciones se realizaron por US$ 430 millones, con una importante reducción frente a lo registrado en el 2015, cuando se vendieron US$ 1.541 millones.
El dólar registró su pico máximo la semana pasada, con un techo histórico de G. 6.450 por unidad minorista, y cerca de los G. 6.500 en la cotización mayorista o referencial, especialmente por la fuerte demanda registrada en el mercado, ante un escenario regional con mayores incertidumbres y mucho ruido político, de acuerdo a los economistas. Sin embargo, ante ese fenómeno, agentes económicos y grupos empresariales empezaron a “apretar” al BCP para que intensifique sus ventas, que luego de tanta insistencia lograron convencer al ente monetario.
La banca matriz salió a vender más dólares para contener los picos excesivos y de esa manera la cotización del tipo de cambio local volvió a estabilizarse y tranquilizar al mercado. El precio del dólar empezó la semana a la baja, y de los G. 6.430 minorista de hace una semana, cerró la jornada de ayer en G. 6.340, más de 100 puntos menos, de acuerdo a las pizarras del mercado cambiario.
El economista, ex presidente del BCP, Carlos Fernández Valdovinos, dijo que la situación de la tendencia alcista del tipo de cambio local es normal. “Cuidado con intervenciones exageradas del Banco Central, por lo que lo que se va a hacer es estar tirando innecesariamente nuestras reservas. Tenemos que ser muy cautos en la presión que le pongamos al BCP para que intervenga, porque podemos estar restando competitividad de la economía, y en segundo lugar, restando las reservas internacionales que tanto costó acumular”, mencionó.

