Paraguay pasará, en el mejor escenario, a tener un crecimiento apenas de 2,5%, o incluso a estancarse, este año por todos los shocks externos, sumados a los inter­nos, que provocan un bajón económico. En tanto, siempre se suele tener un rebote eco­nómico, pero a diferencia de los años anteriores, no tendrá la misma intensidad, mencio­nan los economistas.

Se prevé, en el escenario opti­mista, un crecimiento de 0,5% a 2,5% este año, con una recuperación de hasta 4% para el 2020. Sin embargo, el efecto rebote perderá fuerza en los próximos años, a dife­rencia de años anteriores, afirmó el economista, ex pre­sidente del Banco Central del Paraguay (BCP), Carlos Fer­nández Valdovinos.

“Ya no me preocupa este 2019, tampoco el 2020, sino desde el 2021 para adelante, por lo que hay que pensar en trabajar en mantener la base de un creci­miento sostenible”, acotó.

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Por su parte, el analista eco­nómico y consultor, Amílcar Ferreira, en el marco de que el rebote económico no se dará con la misma fuerza, dijo que la época de la macro ya es una época terminada, ya se la con­quistó y solo hay que cuidarla, en donde ya llegó el momento de la microeconomía.

“La política crediticia podría ser muy importante en este aspecto, en donde se puede trabajar más, hablar con el empresariado y estimular las inversiones, no solo extran­jera, sino las nacionales. Esto debe ser aprovechado para tener mucho diálogo, ya que la dificultad del entorno se puede contrarrestar, por un lado, con inversiones públicas y priva­das”, mencionó.

Acotó, sobre ese punto, la inversión en vivienda, que está pendiente una regulación para que el subsidio habitacional pueda implementarse plena­mente, y eso hará que se genere un impulso importante al sec­tor inmobiliario. También se debe facilitar el acceso al finan­ciamiento, con una mayor pre­sencia del banco nacional de fomento en el mercado, acom­pañando al sector productivo nacional, para hacer frente estos años de desaceleración.

“También se puede seguir con la política monetaria, con tasas bajas, que permi­tan estimular el crédito, una política fiscal expansiva, entre otras medidas que esti­mulen la competitividad, y de esa manera estimular la eco­nomía”, manifestó.

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