Los principales acto­res de la economía no se sintieron tan a gusto tras el primer año del gobierno de Mario Abdo Bení­tez, en el que la debilidad se centró específicamente en la falta de capacidad de los secretarios de Estado para reactivar la economía, coin­cidieron. La falta de reacción temprana deterioró aún más a la actividad económica, que ya arrancó el año con muchos vientos en contra.

El presidente del Centro de Importadores del Para­guay, Nery Giménez, dijo que había esperanza al inicio de gobierno, por la apertura hacia los gremios. Pero, la falta de capacidad de sus secreta­rios de Estado, que no impul­saron o realizaron gestiones ágiles e inteligentes en este primer año, ha acentuado la baja inversión interna y externa, afectando conside­rablemente el crecimiento económico, la inversión y la disminución del consumo.

El banquero y economista Aníbal Insfrán, director de Bancop, mencionó que la con­ducción económica tuvo que manejarse en aguas turbu­lentas, en en las que tuvie­ron respuestas adecuadas, pero relativamente lentas. Su periodo de adecuación fue un poco lento, lo que hizo que tengamos una caída en la economía, señaló. Esta se sintió en las obras públicas que eran clave para el creci­miento, mientras se mantuvo el manejo financiero, enfatizó el economista. Dijo que hubo una lentitud marcada, prin­cipalmente en ejecutar obras, que era la clave para el creci­miento a esta parte del año.

Para el economista, ex presi­dente del Banco Central Car­los Fernández Valdovinos, la dinámica económica durante este primer año fue muy com­pleja. “Hubo muchísimos fac­tores negativos que afectaron, como la sequía, desacelera­ción regional, la inundación, encarecimiento del financia­miento externo, además de las tensiones comerciales entre EEUU y China”, dijo.

Lamenta la falta de reacción en algunas políticas contra­cíclicas, se tardó mucho en arrancar las obras públicas que no se dan por falta de financiamiento, sino de eje­cución. Si se hace una evalua­ción, lo económico no fue lo principal durante este primer año, desafortunadamente. Primó lo político que luego tiene consecuencia en lo eco­nómico, manifestó.