La ministra de Industria y Comercio, Liz Cramer, ratificó que ninguna ley puede ir más allá que el tratado mismo del Mercosur, que establece el libre comercio, donde el arroz está incluido a diferencia del azúcar que sí tendrá que negociar al igual que el sector de autopartes para el que logró mantener la exportación con arancel 0, a raíz de que el Brasil emitió otra intención del cobro de aranceles al mercado del arroz. “Ninguna ley en ninguno de nuestros países está por encima de un tratado. En el tratado del Mercosur y dentro del acuerdo mismo, el arroz está incluido para exportación con arancel cero. Por lo tanto, no puede haber ninguna ley que supere ese tratado”, aseveró.

Si bien sostuvo que no puede opinar sobre cómo Brasil podría resolver legislativamente esa situación, pero lo que sí está claro para todos los componentes del bloque regional es que eso no es posible y que, si en algún caso se torne positiva tal intención, se tendrá que establecer con el vecino las medidas o mecanismos que el Mercosur establece, tanto diplomática como comercialmente, mencionó.

Recordó que en el tratado Mercosur, que estable el libre comercio de todos los sectores, excepto dos que quedaron fuera del acuerdo, el de automotores en general y el del azúcar, y que recientemente la ministra de Agricultura de Brasil estuvo reunida con el ministro Lichi, donde comentó que se trataba de una iniciativa de un sector del Parlamento brasileño, por lo que lo tendrán que resolver ellos de forma interna.

No obstante, la Cámara Paraguaya de Industriales de Arroz (Caparroz) no dejó de demostrar su preocupación por el proyecto de ley que estipula el cobro de impuestos a productos del sector fabricados en el Mercosur. “Se trata de un intento de gravar todo grano de arroz que entre del Mercosur, no solamente de Paraguay. Son aranceles que hoy están en 0 y quieren aumentar a 12%”, explicó el titular de Caparroz, Ignacio Heisecke.

La inquietud se agrava debido a que el 60% de toda la producción de arroz del Paraguay es exportada a Brasil, por lo que el daño o golpe a la economía local sería sumamente alto, más aún por el momento de recesión que se está atravesando.