“Si es que se va a hablar de una moneda común en el Mercosur, yo creo que Paraguay debe estar invitado por todo el buen des­empeño que tuvo reciente­mente”, agregó el economista y ex presidente del Banco Central del Paraguay Carlos Fernández Valdovinos.

El mayor dolor de cabeza del Paraguay es la volatilidad de los vecinos, a raíz de la crisis cambiaria que suelen tener, producto de sus políticas macroeconómicas y fiscales no sostenibles.

“En ese sentido, pienso que tal vez no se logre tener una moneda única, pero ¿por qué no se debate algunos de los pasos previstos, en torno a un convenio internacional, en donde los países se comprome­tan a tener ciertos límites en déficits fiscales? Creo que eso le conviene mucho al Paraguay, el de no hablar de la moneda única, pero sí de una coordina­ción de políticas macroeconó­micas para que no haya dolores de cabeza en el futuro”, añadió en contacto con la 970 AM.

Tener ese convenio ayudará tanto a Paraguay como a Brasil y Argentina, que es un camino de luz en este paso a la integra­ción macroeconómica que va más allá de lo que se tiene, pero que no alcanza aún una moneda única.

Fernández Valdovinos opinó que al tener un comparativo de la estabilidad monetaria de los países miembros del blo­que, Paraguay es un país que (históricamente e incluso en años recientes) tuvo por lejos la mayor estabilidad moneta­ria de los cuatro socios. Enfa­tizó que hay cosas que nuestra “isla rodeada de tierra” hace muy, pero muy bien.

En la comparación por paí­ses, Paraguay tiene la mayor estabilidad monetaria, con la moneda más antigua (Gua­raní, 1943), mientras que la tasa de inflación promedio en los últimos diez y cinco años promedia en 4,1% y 3,8%, res­pectivamente, por debajo de los demás socios (Argentina, 21,2% y 32,6%; Brasil, 5,8% y 6%, en el mismo periodo).

El presidente de Brasil, Jair Bolsonaro, propuso el vier­nes pasado la creación de una moneda común con Argentina, algo que es considerado como el primer paso hacia una unión monetaria sudamericana.