El mercado, en esta última semana, “reclamó” y mani­festó su preocupación sobre la suba “incontrolable” del dólar en el plano local que se ubicó a pasos de los G. 6.400 por unidad minorista (G. 6.370). Varios son los sectores eco­nómicos afectados negativa­mente, así como algunos bene­ficiados, según señalaron.

El tipo de cambio nominal (cantidad de guaraníes que se entregan para adquirir un dólar) mostró, desde el mes de mayo del 2018, incremen­tos interanuales consecuti­vos, que lo llevaron a un pro­medio de G. 6.174 en abril del 2019. Esta trayectoria alcista generó cierta preocupación entre los ciudadanos, dados los posibles impactos sobre los distintos sectores econó­micos y la inflación, mencionó la economista de MF Econo­mía, Ingrid Herrera.

La suba del tipo de cambio genera ganadores y perdedores, en este último caso están las importaciones.FOTO: ARCHIVO

“La variabilidad cambiaria genera ganadores y perdedo­res. El primer grupo lo con­forman los exportadores, los cuales al momento de vender las divisas en el mercado local obtendrán una mayor canti­dad de guaraníes. Mientras que los perdedores son los importadores, quienes deben pagar más guaraníes para adquirir los dólares necesa­rios para pagar sus compras”, señaló.

Invitación al canal de WhatsApp de La Nación PY

Además, señaló que una parte importante de los insu­mos utilizados en la produc­ción local es comprada en el extranjero, al igual que nume­rosas mercancías que forman parte del gasto de los hoga­res, por tanto, se esperaría que la depreciación cambia­ria, al incrementar los costos de importación, se traslade al consumidor final en forma de mayores precios.

Durante el 2018, a nivel regio­nal se registraron importan­tes procesos de depreciación cambiaria (los agentes econó­micos entregaron mayor can­tidad de moneda local para comprar un dólar). Las mayo­res depreciaciones se obser­varon en Argentina (114%) y Brasil (18%). Por su parte, el guaraní se depreció, en pro­medio, solo 6,1%. En este con­texto, se hizo relativamente más caro comprar en el país que en el exterior, menciona la economista.

El tipo de cambio real, un indicador que permite deter­minar cuán barato o caro se encuentra el país con res­pecto a sus socios comercia­les, muestra apreciaciones (el precio en dólares de un conjunto de bienes compra­dos internamente se incre­mentó con respecto a lo que costaría si se compraran en el resto del mundo) entre agosto del 2018 y febrero del 2019, esto es, el país se encare­ció. En este sentido, el Banco Central del Paraguay (BCP), cuyo mandato contempla pre­servar y velar por la estabili­dad del valor de la moneda, ha intervenido vendiendo divisas. Sin embargo, dadas las mencionadas deprecia­ciones cambiarias observa­das en los países vecinos y el consecuente encarecimiento registrado, es de esperar que la moneda continúe la trayec­toria al alza.

Para Beltrán Macchi, presi­dente de la Cámara Nacio­nal de Comercio y Servicios, la situación del dólar es pre­ocupante, sobre todo en el comercio de frontera, que se ven con menores ventas por el encarecimiento de productos, también por un efecto doble del real, en el caso de la zona brasileña. Comentó que las cámaras de comercios de esas zonas se reunieron con él, jus­tamente para dar a conocer los problemas económicos.

El empresario dijo que el Banco Central del Paraguay tiene los recursos para mane­jar esta problemática, más tarde o temprano, entrará a intervenir y parar con los picos. “Tampoco es conve­niente tener un tipo de cam­bio artificial, y eso también generaría más contrabando”, afirmó.

Desde el sector importador, el presidente del Centro de Importadores del Paraguay, Neri Giménez, resaltó que la situación es realmente grave, ya que cada vez esto encarecerá todas las líneas de productos. Manifestó que el Banco Central del Para­guay tiene que ver cómo ir corrigiendo la problemática, ya que se les puede ir de las manos. “Creemos que los agentes monetarios están dejando muy libremente al dólar, cuando deberían estar controlando más, ya que esto genera mayor incertidumbre y agrava la situación econó­mica”, argumentó.

Mencionó que al subir el dólar se genera una especie de sicosis, donde los clientes no compran, y esto afecta al consumo. “Esto, si no para, va ir empeorando la desacele­ración actual”, dijo el empre­sario.

Déjanos tus comentarios en Voiz