En el transcurso de la semana, las negociaciones entre el Ministerio de Hacienda y el sector empresarial sobre la reforma tributaria mostró síntomas de complicaciones. El sector privado, que en el día que Hacienda entregó el proyecto de ley manifestó una especie de acuerdo con los cambios planteados, hoy revela una postura diferente. En esta última semana, representantes de varios gremios empresariales realizaron declaraciones al respecto, que fueron muy similares unas a otras. La mayoría ataca la propuesta planteada por Hacienda en subir las tasas máximas del Impuesto Selectivo al Consumo (ISC), quejándose del mal uso del dinero público y la informalidad reinante en el país.

El empresario Jorge Mendelzon, representante de la Cámara de Centro Comerciales manifestó la preocupación de gremio ante la propuesta de reforma tributaria, que hoy plantea el Poder Ejecutivo mediante el Ministerio de Hacienda. “Nos parece un error garrafal lo que se está cometiendo. Esto, más que una reforma tributaria, es un paquete de subas de impuestos, nosotros le llamamos como aumentos de impuestos, para ser claros”, dijo.

Manifestó que la mejoría para el país no viene por el lado de subir las tasas impositivas, sino por el lado de cobrar con eficiencia a todos los impuestos para reducir esa porción tan grande de economía informal existente. También se quejó por la falta de seriedad y moralidad en lo que respecta a la aplicación de los gastos que realiza el Estado con dinero del pueblo. “Estamos en contra de cualquier cambio en la estructura impositiva en este momento”, afirmó Mendelzon.

Otro gremio que se sumó a los reclamos fue la Cámara de Anunciantes del Paraguay (CAP), cuyo representante, Jorge Carlos Biedermann, expresó su rechazo hacia la intención del Ministerio de Hacienda de aumentar las tasas impositivas sin mejorar el gasto público del país.Asimismo, la Cámara Nacional de Comercio y Servicios de Paraguay considera inconcebible una reforma tributaria que incremente los ingresos del Estado solo para seguir derrochando el dinero de los contribuyentes. Agrega que la actual desaceleración económica en la que se encuentra el país, no es el escenario para empujar reformas profundas como la impositiva. La incertidumbre generada en agentes económicos podría agravar el escenario de menor actividad registrada en el país; avanzar en el proceso de una reforma pública en el país requiere mejorar el gasto público y rever prioridades que brinden bienestar a la población.

Coincidentemente, la semana pasada la Subsecretaría de Estado de Tributación acusó al sector de bebidas alcohólicas y no alcohólicas de supuestas evasiones; los afectados, vía comunicado, indicaron que no era el momento de plantear la suba de tasas para el ISC, debido a alta informalidad y vulnerabilidad del sistema.