En las últimas semanas se sobrepuso la presión industrial para bajar el precio del ganado bajo una coyuntura de mejora de la oferta.
De acuerdo al informe de la comisión de industrialización, comercialización y promoción de la carne bovina de la Asociación Rural del Paraguay (ARP) el mes de febrero cerró con una depreciación del 3,5%.
El ganado terminado para faena cerró el segundo mes del año con un valor de US$ 2,75 el kilogramo (peso al gancho); mientras al cierre del mes anterior el precio fue de US$ 2,85 el kilogramo (peso al gancho).
En estos tiempos se observa una mejora de la oferta y en los meses de marzo y abril podría darse un repunte de la faena, ya que en los dos primeros meses del año hubo una menor actividad industrial, según anunciaron desde la Cámara Paraguaya de Carnes (CPC).
EFECTOS
La tendencia a la baja del precio del ganado es preocupante para el sector ganadero y afecta directamente a los márgenes de rentabilidad de la actividad y los proyectos de inversión, manifestó Luis Enrique Villasanti, presidente de la Asociación Rural del Paraguay (ARP).
Con el nivel actual de cotización del novillo gordo no se puede pensar en retener vientres ni en inversiones porque están muy bajos, lamentó el ganadero.
El productor necesita de mejores precios para que la actividad siga siendo rentable y poder seguir invirtiendo, destacó el ganadero.

