El segmento hotelero es un rubro que cuenta con muchas oportunidades en el Paraguay, motivo por el cual existe un auge en la construcción de edificios con grandes capacidades de albergar a cientos de personas para el descanso.

Este sector registra en los últimos años un crecimiento constante y esa oportunidad fue la que aprovechó Manuel Benítez Codas, gerente general de la cadena de hoteles Holiday Inn Express, quien se propuso a aportar sus conocimientos del rubro para el desarrollo del país.

Benítez Codas habló de sus inicios, los obstáculos que se le presentaron, sus objetivos y la manera de llegar a la meta con su equipo de trabajo.

Invitación al canal de WhatsApp de La Nación PY

¿Cómo empezó en el ámbito empresarial?

–Soy nacido en la ciudad de San Pablo, Brasil, hijo de paraguayos, mi familia paterna es paraguaya. A los 20 años, momento en que estaba estudiando hotelería, me decidí a venir al Paraguay. Pensé que podría aportar más al Paraguay que al Brasil. Empecé en el sector hotelero y eso me ayudó a ver cómo era el movimiento en ese segmento.

En el 2000 llegué al Paraguay y empecé de la nada porque no contaba con amistades, tenía solo a mi familia. Busqué gente dentro del área y de a poco hice contactos. Llegué a trabajar como ayudante de mozo, trabajé en recepción y otros puestos en los cuales fui creciendo lentamente.

Un tiempo más adelante, cambiaron las cosas, me cambié al área de turismo, lo cual lo realicé con mucha pasión, pero el retorno económico no era satisfactorio.

Volví al sector hotelero y fui gerente de un hotel por un breve tiempo, luego pasé a otro hotel como gerente también. Hasta que llegué al Holiday Inn Express.

¿Cuál fue el motivo que lo impulsó a incursionar en el segmento?

–Yo no contrato a gente por su curriculum, si no por su vocación. El sector de hotelería es una vocación, sabes que no vas a tener días libres, prácticamente, ya que el hotel estará abierto las 24 horas. Para aguantar eso, te tiene que gustar. Si no tenés espíritu de vocación de servicio, no servís, si tenés ganas se puede aprender de todo.

¿Cuáles son los objetivos que tiene como empresario?

–Yo tengo un compromiso muy grande con el país, a pesar de ser naturalizado paraguayo. Paraguay me dio todo. En mi mente está seguir trabajando acá, recibí ofertas de otros países y mi deseo es el de seguir generando proyectos e inversiones y aportando a la calidad de vida de la gente. Me gusta armar un equipo exitoso y que esa gente pueda crecer. Tengo gente en el hotel que empezó desde abajo y hoy cumplen funciones como gerente de área y eso me da satisfacción porque conozco a todos y sé lo que valen. Me llena de satisfacción trabajar en equipo con estas personas.

¿Se considera una persona exitosa?

–Uno se pone muchas metas todos los días. Creo que uno se debe proponer metas cortas de manera a que al lograrlo, pueda servir de motivación para el día a día. El éxito es una cuestión relativa, yo puedo parecer exitoso para uno, no parecer exitoso para otros. Yo soy muy exigente conmigo mismo y hay veces, inclusive, en que me encuentro en proceso de mucha autocrítica. Entonces, el éxito no es para mí una palabra con la cual me defino, no debería y no tengo por qué. Me siento satisfecho y contento con lo que hice, amo mi trabajo. El éxito que lo definan los demás, yo solo quiero cumplir mis metas.

¿Qué debe tener en cuenta un profesional para llegar al éxito?

–Para llegar al éxito o a cumplir los objetivos, definitivamente, se debe amar lo que se hace. Una profesión la podés aprender, pero el amar a algo es tuyo. Eso lo traes de por sí y es eso lo que se debe tener para que uno llegue a sus metas y los objetivos propuestos. El plus y el adicional son el corazón que le pone la gente. Si te sentís a gusto y desafiado, y te gusta el trabajo, te va ir bien. Habrá días en que el trabajo no te va a gustar, pero esa dedicación te ayudará completamente. Si voy a recomendar algo para el éxito, eso es la pasión y el trabajo. La frase que me gusta es que cuando me dijeron que lo podría hacer, es ahí cuando supe que lo haría.

¿Cuál fue el inconveniente que tuvo que superar en su vida laboral?

–Una vez, cuando estuve como gerente de una empresa, mis superiores me obligaron a echar a dos personas sin motivo. Hasta ahora no me perdono eso. No lo hice personalmente, fueron los abogados quienes procedieron al efecto. Años después, volví a trabajar con una de esas personas, mantengo contacto con esa persona, de hecho es amiga mía y con la otra persona perdí contacto. Sin dudas, esa fue la parte más dura de mi vida empresarial. Uno trabaja con personas, estas tienen sus familias y hay momentos en que te toca hacer cosas que no te gustan.

¿Qué virtudes destacaría de su persona?

–La virtud que tengo es que sé que no le temo al trabajo. La anécdota que recuerdo es que una vez tenía que conseguir un trabajo. La persona con quien estuve hablando me dijo que debía de hacer cosas relacionadas a la informática. Me dijo que tenía tiempo de una semana para aprender a hacer. No tenía la menor idea de cómo realizarlas, lo aprendí y lo hice. Siempre digo que trabajo hay, solo falta la dedicación de la gente.

¿Cómo se debe encarar un equipo de manera a llegar a cumplir los objetivos?

–Siempre digo que para mí es que personas ordinarias hagan cosas extraordinarias, es una frase conocida. Se debe motivar al equipo, se tiene que tener cuidado, que cada uno pueda hacer su tarea con tranquilidad y eso no solo depende de mí, sino también de ellas.

El gran desafío con este equipo que se está formando es que sé que son capaces de hacer cosas grandes y como grupo empresarial, demostrarles que estamos preocupados por el día a día, por sus familias, la salud y todo lo que tenga que ver con esa persona que colabora en la empresa.

Déjanos tus comentarios en Voiz