Nuevamente el canal del Pilcomayo quedó cerrado, por lo que varios pobladores manifestaron su malestar y denunciaron quedar sin agua. Mencionaron que pese a que se dijo que la embocadura ya estaba despejada, el canal está taponado y solo hay arena, por lo que piden que los trabajos se realicen en forma. En tanto, desde la Comisión del Pilcomayo, su director Artur Niedhammer, explicó que el cauce se secó a raíz de la mala ubicación de la embocadura, además por la escasez de agua. Añadió que la pendiente solo beneficia a Argentina, ya que en cada riada los sedimentos quedan en la toma del lado paraguayo.
Sobre ese punto, los denunciantes explicaron a La Nación que dicho argumento, de que no hay agua, es mentira, ya que Argentina actualmente se inunda, mientras que aquí no llega. En ese sentido, enfatizaron que los trabajos de extracción de sedimentos se debe realizar como se hicieron en el vecino país, y no como se hace aquí. “Se debe extraer y llevarlo a otro lado, como hizo Argentina, no dejar a 15 metros y que cuando llegue el agua, este nuevamente tapone todo”, explicaron.
Indicó que para remediar la situación el MOPC deberá terminar el canal Meyer, que es una nueva toma de agua que favorecerá al país porque ahí hay pendiente y la toma es buena, pues está 500 metros dentro del territorio argentino”. Enfatizó que la licitación pide aguas medias y altas, pero no bajas y que para que “ahora entre aguas bajas vamos que usar parte del presupuesto que se destinó al Meyer y más tiempo en terminar el canal”. Según las proyecciones, este año el nuevo canal debería ya estar en funcionamiento y recibiendo el caudal hídrico, pero según la denuncia, el agua no puede ingresar, pues el cauce se encuentra totalmente colmatado y no se procedió a la extracción de arena en dicha zona.
Los pobladores de la zona de Margariño, Chaco paraguayo, se lamentan porque hay una gran inversión para la realización de los trabajos en el nuevo cauce del río. Urgen al MOPC tomar las medidas correctivas para el trabajo en la zona mencionada y esperar que las aguas ingresen lo antes posible en el canal paraguayo.

