Uno de los factores que incentivó la produc­ción local de ají, fue el crecimiento de la gastrono­mía, a más de seguir las ten­dencias en cuanto a cultivos alternativos para el desa­rrollo social y productivo del país, beneficiando de esa forma a las comunidades, al medio ambiente y una mejor calidad de vida.

Con esa vocación es que la empresa Zardus Paraguay SA incursionó en la produc­ción de ají, con cultivos en la zona de Choré a más de tra­bajar con productores de otras zonas como Carmen del Paraná o Caaguazú, pero entendieron no solo la necesi­dad de alternar cultivos, sino también de innovar y ofre­cer valor agregado, y fue así que decidieron deshidratar y ofrecerlo molido.

“Nosotros ya venimos traba­jando hace tiempo en otras producciones, pero a par­tir del 2017 fue que arranca­mos con el ají, también por el tema de que la gastronomía creció mucho en especial las que ofrecen comida interna­cional y encontramos que este rubro es sumamente maleable y viable para los productores”, explicó Ylda Bogado, propie­taria del emprendimiento.

PRODUCCIÓN

En ese sentido, señaló que por cada planta el rinde es de unos 2 a 3 kilos de forma anual, y que tiene un margen del 40% de utilidad en prome­dio, ya que también requiere de una fuerte inversión en sis­temas de riego y media som­bra, por lo que el costo de pro­ducción se estima en G. 3.600 el kilo aproximadamente y que se puede comercializar en G. 5.000.

RENTABLE

En cuanto al potencial, dijo que es muy amplio, además de ser rentable, ya que al poder secar el ají y lograr un pro­ducto terminado, 100% natu­ral ya que en el proceso de des­hidratación y molienda no se utiliza ningún componente químico, y se aprovecha toda la fruta antes que se pudra. Por ello, aclaró que al exis­tir una sobreproducción, que no sería lo ideal para el mer­cado local teniendo en cuenta que el paladar no consume en grandes cantidades a diferen­cia de otros países, la exporta­ción será lo ideal para seguir produciendo a gran escala, que es lo que esperan.

Zardus produce especias, hierbas aromáticas y semi­llas, aceite de chía, aceite de oliva, condimentos, sésa­mos, lino, pimentón, comino, anís, cedrón, stevia, a más del ají molido.