Los reclamos por parte del sector privado hacia la Administración Tributaria sobre el Impuesto a la Renta Personal (IRP) continúan, pese al acuerdo que arribaron a finales del mes pasado los empresarios, contadores y la Subsecretaría de Estado de Tributación (SET).

El titular de la Cámara de Anunciantes del Paraguay (CAP), Carlos Jorge Biedermann, mencionó que el gremio solicitó al Ministerio de Hacienda que la tasa del IRP sea igual para todos los contribuyentes. Así también que se unifiquen las tasas de los demás impuestos, ya sea el Impuesto al Valor Agregado (IVA), el Impuesto a la Renta Comercial, Industrial o de Servicios (Iracis) y el Impuesto a la Renta Agropecuaria (Iragro), entre otros.

El IRP entró en vigencia el 1 de agosto del 2012, alcanzando a todas aquellas personas con un ingreso anual igual o mayor a 120 salarios mínimos, es decir G. 198.984.000, cuya tasa de impuesto es del 10%. Para los que tengan un ingreso menor al mencionado arriba, la tasa es del 8%. Este año, este tributo alcanza a todos aquellos contribuyentes con un ingreso anual de G. 97.973.904, equivalentes a 48 salarios mínimos.

“Todos los impuestos tienen que ser iguales para todos, no sólo el IRP, si la tasa es 10% tiene que ser igual para todos. La Constitución dice que todos somos iguales ante la ley, no puede haber diferencias. Entonces, si dice que la tasa de impuesto en Paraguay es baja, mantengámosla y paguemos todos por igual. Es nuestra postura y es la que pretendemos que se lleve adelante”, expresó Biedermann.

En ese sentido, el empresario adelantó que la CAP seguirá insistiendo al Ministerio de Hacienda sobre esto debido a que hoy hay gente que paga sólo el 5%, otras que no pagan nada y también hay muchos evasores. “No es justo que algunos paguemos y otros no, nosotros queremos la equidad tributaria”, reiteró el titular del gremio.

El 24 de setiembre, empresarios y contadores llegaron a un acuerdo parcial sobre el discutido y cuestionado punto de la deducibilidad de las inversiones en acciones dentro del IRP. Antes de este arreglo, el Ministerio de Hacienda y la SET sostenían que las inversiones no son deducibles en el IRP, mientras que los empresarios y contadores alegaban que las inversiones sí son deducibles en un 100%.

De acuerdo a las declaraciones del viceministro de Tributación, Fabián Domínguez, para llegar a un entendimiento con el sector privado, la subsecretaría debió retroceder en un 50% de sus pretensiones (que no son deducibles las inversiones), y también en el mismo porcentaje el sector privado. De esa manera, ambas partes decidieron que las inversiones sean deducibles en un 50% en el IRP, pertenecientes a los ejercicios 2017 y 2018.