La incorporación de herramientas digitales comienza a transformar la manera en que los establecimientos agropecuarios administran sus actividades, con mayor disponibilidad de información para controlar procesos, anticipar escenarios y mejorar la productividad. El uso de tecnología aplicada al campo se presenta como un factor cada vez más relevante para fortalecer la competitividad del sector.

El presidente de la Federación de Cooperativas de Producción (Fecoprod), Alfred Fast, señaló que actualmente los productores cuentan con recursos como GPS, imágenes satelitales y estaciones meteorológicas, que permiten tomar decisiones con mayor precisión. En comunicación con La Nación/Nación Media, explicó que también se impulsan sistemas de información destinados a rubros como la producción lechera y cárnica.

Uno de los avances en esta materia es el desarrollo de plataformas que permiten registrar y analizar información de los establecimientos. En el ámbito lechero, Fecoprod cuenta con el Sistema de Control Lechero y Gestión de Tambo (Siscole), que reúne datos sobre alimentación, reproducción y producción, facilitando el seguimiento técnico de cada unidad productiva.

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La digitalización también alcanza a la actividad ganadera y agrícola mediante herramientas de gestión como BIGCAMPO, un software desarrollado por la federación para administrar establecimientos y organizar información productiva. Estas soluciones apuntan a que los productores puedan contar con registros más precisos para evaluar el funcionamiento de sus actividades.

Fast también mencionó las oportunidades que ofrece la inteligencia artificial para el sector, aunque remarcó que su incorporación debe realizarse con criterio. La disponibilidad de herramientas tecnológicas, sostuvo, no reemplaza la experiencia ni el conocimiento de quienes trabajan en el campo, sino que permite complementarlos para mejorar el análisis de la información.

En este escenario, el desafío pasa por ampliar el aprovechamiento de estas herramientas y fortalecer las capacidades técnicas de los productores, de manera que la información se convierta en un recurso para elevar la eficiencia y sostener el desarrollo de las cadenas agropecuarias.

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