Unos 860.000 hogares paraguayos podrían reducir sus gastos de cocina mediante el uso de cocinas eléctricas y de inducción, según una estrategia impulsada por instituciones públicas con apoyo del Banco Interamericano de Desarrollo (BID). El ahorro anual estimado podría alcanzar hasta G. 1.223.371 por hogar, según el esquema tarifario aplicado.
La iniciativa es promovida por el Ministerio de Obras Públicas y Comunicaciones (MOPC), a través del Viceministerio de Minas y Energía (VMME), y la Administración Nacional de Electricidad (Ande). Además de aliviar los gastos familiares, busca aprovechar la generación eléctrica renovable del país y reducir la necesidad de importar gas licuado de petróleo (GLP).
“Paraguay cuenta con una condición energética privilegiada: su generación eléctrica es 100 % renovable”, señaló el viceministro de Minas y Energía, Mauricio Bejarano. Sin embargo, el uso de electricidad para cocinar todavía tiene margen de crecimiento, el Censo 2022 indica que el 49 % de los hogares depende principalmente del GLP, el 23 % utiliza leña y el 20 % recurre a la electricidad.
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Los datos de consumo muestran señales de cambio. Durante 2023, las importaciones de cocinas eléctricas subieron 25 %, mientras que las de equipos a gas bajaron 5 %. En paralelo, las ventas residenciales de GLP retrocedieron 1,49 % y el consumo de electricidad en los hogares aumentó 5,9 %.
Implementación gradual en cuatro etapas
El plan prevé desarrollarse a lo largo de 46 meses, con una expansión progresiva por regiones y grupos de ingresos. La primera fase estará dirigida a hogares de ingresos medios y altos de Gran Asunción y Central; luego, se incorporará a familias de todos los niveles económicos de esas zonas. En una tercera etapa, llegará a Alto Paraná, Itapúa y Caaguazú, antes de extenderse al resto del territorio nacional.
Uno de los desafíos será facilitar la compra de los equipos. Para ello, se estudian opciones de financiamiento con tasas favorables, pagos fraccionados a través de la factura de la Ande y beneficios para quienes entreguen sus cocinas a gas y garrafas. También se prevén actividades prácticas, cursos y campañas informativas para dar a conocer las ventajas de estas tecnologías.
La propuesta incluye formación para consumidores, electricistas, comunicadores y vendedores, además de pautas para gestionar adecuadamente los equipos reemplazados. Entre sus 13 recomendaciones figuran convertir el plan en una política de Estado, revisar los criterios de la Tarifa Social, reforzar los estándares técnicos y prever mejoras en la infraestructura de distribución eléctrica.
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