La Cámara Paraguaya de la Carne (CPC), planteó avanzar hacia sistemas híbridos que combinen las ventajas del pastoreo con herramientas de intensificación, tecnología y gestión para producir más carne con los recursos disponibles, en un escenario en el que la ganadería paraguaya enfrenta el desafío de aumentar su productividad.
Desde el gremio señalaron que teniendo en cuenta que la expansión de la superficie destinada a la actividad presenta mayores limitaciones, la combinación de sistemas pastoriles con suplementación, confinamiento estratégico y herramientas digitales permitiría aumentar la producción de carne por animal y por hectárea, sin abandonar las ventajas naturales de la ganadería paraguaya.
Según indicó el gremio, los sistemas pastoriles extensivos continúan siendo una de las fortalezas de Paraguay por sus costos competitivos y su capacidad para producir carne sobre una base mayoritariamente pastoril. Sin embargo, el escenario productivo exige incorporar alternativas que permitan reducir los ciclos de producción, mejorar la ganancia de peso y aumentar el rendimiento por superficie.
“Los sistemas híbridos surgen como una opción para complementar el pastoreo con prácticas de intensificación en etapas específicas del proceso productivo, de acuerdo con las condiciones de cada establecimiento”, indicaron.
Entre las herramientas disponibles se encuentran la suplementación estratégica durante periodos críticos, la recría intensiva y la terminación en corrales o confinamientos cuando las condiciones productivas y económicas lo justifican. El objetivo no es reemplazar el modelo pastoril, sino aprovechar mejor el potencial de los animales y responder con mayor flexibilidad a las variaciones climáticas y del mercado.
A su vez, detallaron que la intensificación productiva también está vinculada con el uso de herramientas digitales para mejorar la administración de los establecimientos. Los sistemas de identificación individual, las balanzas electrónicas, los dispositivos de monitoreo y las plataformas de gestión permiten registrar información sobre peso, reproducción, sanidad, alimentación y desempeño económico.
“La tecnología también puede contribuir al manejo del agua mediante sensores, sistemas de bombeo, reservorios y herramientas de monitoreo, así como al seguimiento sanitario, la trazabilidad y el control de indicadores reproductivos, como la preñez, la parición y el destete”, añadieron.
No obstante, la incorporación de estas soluciones, sin embargo, enfrenta desafíos relacionados con la inversión, la conectividad, la capacitación y el acceso a asistencia técnica. Por ello, su adopción debe ajustarse a las necesidades y posibilidades de cada establecimiento, con objetivos definidos y capacidad para aprovechar la información generada.
Adaptar modelos
En tanto, desde la CPC remarcaron que la transición hacia una ganadería más tecnificada no implica aplicar un único modelo a todos los productores. “Las condiciones del Chaco, la Región Oriental y las distintas zonas ganaderas del país requieren soluciones acordes con la disponibilidad de agua, los suelos, la infraestructura, la escala y la orientación productiva”, mencionaron.
En ese sentido, destacaron que los sistemas híbridos ofrecen flexibilidad para combinar distintos niveles de pastoreo, suplementación e intensificación, según los recursos y objetivos de cada establecimiento.
Por esa razón, explicaron que el desafío es fortalecer las ventajas de la ganadería pastoril paraguaya mediante una mayor integración de tecnología, planificación y gestión. La capacidad de medir resultados, reducir pérdidas y adaptar los sistemas productivos será clave para aumentar la producción de carne por animal y por hectárea, mejorar la eficiencia y aprovechar el potencial del sector.
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