- Melissa Palacios
La nueva cuota de carne vacuna establecida por Estados Unidos abre una oportunidad para Paraguay, pero también plantea desafíos para el sector cárnico nacional. Referentes del sector productivo, empresarial y sanitario analizaron el alcance de esta ventana comercial y la importancia de aprovecharla para fortalecer la presencia de la carne paraguaya en ese mercado.
La medida contempla el ingreso de 300.000 toneladas de carne vacuna magra sin arancel para el bloque de terceros países (Brasil, Paraguay, Irlanda, Japón y los Países Bajos) durante 90 días, desde el 1 de setiembre, distribuidas en tres tramos de 100.000 toneladas, hasta noviembre.
En este contexto, representantes de la Cámara Paraguaya de Carnes (CPC), la Asociación Rural del Paraguay (ARP) y el Servicio Nacional de Calidad y Salud Animal (Senacsa) señalaron las oportunidades que genera el mercado estadounidense y los desafíos que enfrenta Paraguay para aprovechar el contingente.
Ganar reputación
Daniel Burt, gerente general de la Cámara Paraguaya de Carnes (CPC), resaltó a La Nación/Nación Media la importancia de esta oportunidad para el sector y señaló que aunque todavía es prematuro medir los resultados, el acceso al mercado estadounidense permite seguir fortaleciendo la presencia de la carne paraguaya.
El gerente de la CPC destacó que uno de los principales valores de esta oportunidad está en la posibilidad de que Paraguay gane reputación y presencia entre los importadores estadounidenses. En ese sentido, mencionó que el mercado de Estados Unidos hoy es prioritario para el gremio y recordó que su apertura cambió la dinámica del comercio exterior de la carne paraguaya.
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“Lo que sí permite es que Paraguay vaya ganando reputación en Estados Unidos, que aparezcamos en el radar de más y más importadores, que los importadores de carne empiecen a mirar a Paraguay como una opción”, sostuvo.
La oportunidad también permitió redireccionar parte de la carne que anteriormente era enviada a otros destinos, y se trata de un mercado que “está necesitando mucha carne que nosotros producimos”.
Sobre los próximos meses, Burt señaló que cada kilo que Paraguay consiga ingresar bajo las condiciones preferenciales será beneficioso. No obstante, remarcó que será necesario aprovechar los tiempos de producción y logística para utilizar la cuota de la mejor manera posible.
En cuanto a la competencia con Brasil, indicó que el país vecino cuenta con ventajas debido a su mayor volumen de producción, capacidad de entrega, escala y condiciones logísticas. Al compartir la cuota y aplicarse el criterio de primeros llegados, primeros servidos, consideró que tendrá una ventaja por su capacidad de abastecimiento, por ello el país debe seguir trabajando para ser considerado una opción de abastecimiento.
Mercado de enorme dimensión
Daniel Prieto, presidente de la Asociación Rural del Paraguay (ARP), indicó a LN que la apertura de la nueva cuota representa una oportunidad muy importante para Paraguay, porque Estados Unidos es un mercado de enorme dimensión y, además, atraviesa un periodo de menor disponibilidad de ganado, con una reducción de su hato bovino y de la faena, lo que genera una mayor necesidad de abastecimiento de carne desde el mercado internacional.
“Para nosotros, lo más importante es entender que esto no debe verse solamente como una oportunidad coyuntural. Paraguay ya ha demostrado que tiene capacidad para ingresar y competir en este mercado”, mencionó.
Asimismo, recordó que Estados Unidos adquirió cerca de 49.500 toneladas de carne paraguaya, convirtiéndose en el segundo destino en volumen. Durante 2026, los envíos continuaron creciendo: en el período enero-agosto, se registró un incremento del 55 % en volumen y del 8 % en valor FOB respecto del mismo período de 2025 con un precio promedio de exportación que se situó en USD 5.967 por tonelada.
El desafío ahora es transformar esta oportunidad comercial en una relación de largo plazo, con mayor previsibilidad y mejores condiciones de acceso para nuestra producción, asegurando que es un desafío para toda la cadena.
“Tenemos que mirar esta competencia con realismo. Brasil juega en otra escala: es uno de los principales exportadores de carne bovina del mundo y sus volúmenes de exportación hacia Estados Unidos son muy superiores a los de Paraguay”, dijo.
A su vez, señaló que nuestra fortaleza está en la capacidad de producir carne de calidad, con condiciones sanitarias reconocidas, trazabilidad y una cadena productiva con capacidad de seguir creciendo.
Por eso, sostuvo que Paraguay no debe plantearse esta competencia únicamente en términos de volumen, sino también en términos de valor y diferenciación. “Tenemos la posibilidad de posicionar distintos cortes de acuerdo con las características y exigencias de cada mercado, incluyendo carne proveniente de animales terminados a pasto y en sistemas de feedlot (engorde a corral)”, dijo.
El objetivo debe ser desarrollar una estrategia comercial que permita capturar un mayor valor por los distintos cortes en cada mercado, buscando mejores precios y aprovechando las oportunidades que ofrece cada destino. También se debe aumentar progresivamente la participación en este mercado, aprovechando las oportunidades que se presentan, pero de manera ordenada y sostenible.
Estrategia a seguir
Primero, se debe consolidar la presencia de la proteína paraguaya en el mercado estadounidense, trabajando para lograr una cuota específica para Paraguay libre de arancel. “Para ello, necesitamos una coordinación estrecha entre el sector privado y el Gobierno, orientada a negociar mejores condiciones de acceso. La apertura de un mercado es apenas el primer paso; consolidarlo y hacerlo crecer requiere una estrategia permanente”, dijo Prieto.
Segundo, fortalecer la promoción de la marca país y de la carne paraguaya, mostrando al consumidor internacional no solamente el producto, sino también los atributos que lo respaldan: nuestro sistema de producción, la trazabilidad, las condiciones sanitarias y la calidad de nuestra carne.
Y finalmente, continuar aumentando la productividad y la calidad de nuestra ganadería, mejorando los indicadores productivos, la genética, la eficiencia reproductiva, la alimentación y el manejo. “De esta manera, podremos responder a una mayor demanda internacional y crecer de forma sostenible”, dijo.
Oportunidad interesante
Por su parte, José Carlos Martin, presidente del Servicio Nacional de Calidad y Salud Animal (Senacsa), consideró que esta ventana es una oportunidad importante e interesante. “Yo creo que va a ser beneficioso para nuestro país, como para los competidores. Nosotros estamos esperanzados en utilizarla. Nuestra expectativa este año es llegar a utilizar 70.000 toneladas en total”, dijo a LN/NM.
Asimismo, manifestó que los números actualizados de la nueva cuota los maneja EE. UU. y una vez que termine el primer mes se tendrá más información. “La idea nuestra es aprovechar del 7 al 10 %, que vendría a ser unas 30.000 toneladas”, dijo.
Martin recordó que hay que entender que Paraguay está en una fase de transición y un momento de retención de vientres, en la recomposición de su hato ganadero, además de otros países de la región también. “Si bien la faena bajó mucho, ponerse expectativas de cumplir el 7 a 10 % y llegar a 70 mil toneladas, 10.000 más que el año pasado son proyecciones muy realistas”, acotó.
Sumado a ello dijo que desde la institución están siempre en conversaciones con el Departamento de Agricultura de los Estados Unidos (USDA) y cuentan con muy buenas relaciones en cuanto al aspecto comercial, a nivel técnico, y político.
“Tenemos una visita importante en noviembre en todo lo que es el Senacsa con todos los americanos para ver un poco el trabajo que venimos haciendo”, subrayó. Por último, resaltó que hoy se están cumpliendo los requisitos establecidos, entendiendo que si existen problemas se busca solucionarlos lo más rápido posible. Entre ellos citó a las presentaciones y exigencias del ámbito laboratorial que se van ajustando sin contratiempos.
Estimación del USDA
Según la estimación del Servicio Agrícola Exterior (FAS) del Departamento de Agricultura de los Estados Unidos (USDA), Paraguay podría sumar entre 5.000 y 10.000 toneladas adicionales de carne vacuna a las aproximadamente 60.000 toneladas que inicialmente proyectaba exportar a Estados Unidos durante el 2026, aprovechando la ventana extraordinaria que regirá hasta noviembre.
Desde el organismo los exportadores consideran que el país podría colocar entre 5.000 y 10.000 toneladas adicionales durante todo el período de vigencia de la medida, mientras Brasil apareció con posibilidades de absorber la mayor parte del contingente extraordinario.
Es por ello que señalaron que Paraguay podría terminar este 2026 con aproximadamente 65.000 a 70.000 toneladas exportadas a Estados Unidos, frente a una expectativa inicial cercana a las 60.000 toneladas.

