El mercado inmobiliario paraguayo consolida en 2026 su dinamismo y profesionalización, impulsado por una demanda genuina de viviendas y alquileres que trasciende la mera inversión. Como muestra de este avance, el crédito habitacional alcanzó un récord histórico equivalente al 2,93 % del PIB al cierre de 2025 (unos USD 1.500 millones), según datos del Banco Central del Paraguay.
Frente a estas cifras, el presidente de la Cámara Paraguaya de Desarrolladores Inmobiliarios (Capadei), el ingeniero Raúl Constantino, destacó el margen de expansión del sector, aunque enfatizó la necesidad de crecer con orden: “Nuestro país todavía tiene un enorme déficit habitacional y, por lo tanto, tenemos mucho espacio para crecer. El desafío es que ese crecimiento sea ordenado y acompañado por infraestructura y planificación urbana”.
El dirigente gremial remarcó que la sostenibilidad del rubro depende de articular proyectos acordes a la capacidad real de pago y a la ubicación adecuada. Puntualizó la premisa que debe regir la industria: “No se trata simplemente de construir más, sino de construir lo que el mercado necesita, donde lo necesita y al precio que puede pagar”.
Brecha en infraestructura y servicios públicos
Pese a las inversiones estatales en grandes obras viales, Constantino alertó sobre el rezago en infraestructura urbana básica, como alcantarillado, agua potable, electricidad y transporte. “Si el sector privado llega primero y la infraestructura pública llega después, terminamos encareciendo los proyectos y generando ciudades menos eficientes. No podemos pretender desarrollar ciudad solamente construyendo edificios. Hay que construir ciudad alrededor de esos edificios”, afirmó.
Esta falta de previsibilidad obliga a los desarrolladores a asumir costos adicionales para dotar de servicios a los terrenos, lo que termina trasladándose a los precios finales de los inmuebles. Al mismo tiempo, la falta de planificación provoca que varios barrios experimenten un acelerado aumento poblacional sin contar previamente con la cobertura pública indispensable.
Efecto de la cotización cambiaria
A las deficiencias de cobertura se suma el impacto financiero provocado por la depreciación del dólar frente al guaraní. Dado que entre el 75 % y el 80 % de los costos operativos se abonan en moneda nacional mientras las ventas se fijan en la divisa estadounidense, los márgenes de rentabilidad de las empresas se han visto directamente reducidos.
El titular de Capadei aclaró la naturaleza de esta distorsión cambiaria: “No significa que el inmueble se haya encarecido artificialmente. Significa que cambió la relación entre la moneda en la que tenemos nuestros costos y aquella en la que tradicionalmente se comercializan los inmuebles”.
Finalmente, Constantino explicó que este escenario afecta en mayor medida al comprador internacional, ya que “para quien tiene sus ingresos en dólares, el producto paraguayo termina resultando más caro”. Por ello, insistió en avanzar hacia un modelo urbano con mayor seguridad jurídica, menor burocracia y previsibilidad financiera para sostener la atracción de inversiones.