Antes de la reunión del comité de la Fed, el mercado ya asignaba una probabilidad mayor al 90 % de la suba de un cuarto de punto, que es lo que terminó ocurriendo. En ese sentido, la decisión en sí ya estaba dentro de precios, y no debería afectar a los bonos argentinos. Sin embargo, el sendero de tasas proyectado por el comité fue mayor tanto al de la reunión anterior como a las proyecciones del mercado.
Esto implica que las tasas de referencia de la Reserva Federal no sólo podrían continuar subiendo, sino que además se mantendrán altas por más tiempo. Esto, sumado a la dinámica fiscal de los Estados Unidos, probablemente tendrá impacto sobre las tasas de largo, y si bien no necesariamente afectaría el riesgo país, sí podría aumentar el costo de financiamiento en una colocación internacional.
Análisis del equipo de Advisory de Puente
La Reserva Federal de Estados Unidos (Fed), decidió elevar la tasa de interés de referencia en un cuarto de punto porcentual hasta el rango de 3,75 %-4,00 % actual, por primera vez desde 2023. La decisión, unánime por parte del Comité Federal de Mercado Abierto (FOMC), fue sustentada en base a un escenario que presenta actividad económica creciendo a un ritmo sólido, pese a la incertidumbre por la prolongación del conflicto en Medio Oriente, con un mercado laboral con pocos cambios y acompañando la tendencia.
No obstante, la inflación continúa siendo persistente y manteniéndose por encima de la meta del 2,0 % de largo plazo, lo que ha llevado a la entidad a adoptar este sesgo más restrictivo.
Lea también: Nueva embajadora en EE. UU. prioriza la agenda cárnica con Senacsa
Proyecciones económicas actualizadas
En su actualización trimestral de proyecciones macroeconomías, la Fed modificó ligeramente al alza la expectativa de crecimiento para 2026 hasta un 2,3 % anual desde el 2,2 % esperado en junio, reflejando la resiliencia de la economía pese al impacto de la guerra con Irán.
Por otro lado, redujo la estimación de desempleo al 4,1 % desde el 4,3 % previo, mientras que volvió a elevarse la previsión de inflación: el PCE general se espera en 3,7 % interanual frente al 3,6% previo, en tanto, el PCE que excluye alimentos y energía (subyacente) se proyecta en 3,4 % versus el 3,3% de junio.
Para 2027 se prevé un escenario similar en materia económica y del mercado laboral, con una desaceleración significativa de la inflación en ambas mediciones. En términos de política monetaria las perspectivas resultan más restrictivas frente a lo que se esperaba en junio, esperándose para 2026 que la tasa de referencia finalice en torno al 4,1 %, lo cual implicaría un nuevo incremento en el costo del financiamiento en lo que resta del año.
Asimismo, para 2027 la expectativa es que la tasa de interés se mantenga en el 4,1 %, un nivel sustancialmente más elevado al 3,6% previsto en junio pasado. Vale destacar que se espera una dinámica restrictiva a corto plazo, y recién en 2028 se empezaría a flexibilizar la postura de política monetaria, aunque manteniendo la tasa en niveles elevados a nivel histórico.
Reacción de los mercados
Tras el anuncio de la decisión y las declaraciones posteriores de Warsh, presidente de la Fed, los mercados financieros reaccionaron de forma mixta. Los principales índices de acciones presentaron mermas generalizadas, mientras que el dólar se fortaleció frente a otras divisas, tras un discurso en el que se eliminó el “forward guidance” para tomar decisiones en base a los datos.
En el mercado de bonos del Tesoro, los rendimientos operaron dispares: se observaron ampliaciones en los tramos corto y medio de la curva, con el bono a 1 año alcanzando el 4,4 %, mientras que el título de referencia a 10 años se mantuvo en el 5,0 %.
Vale destacar que buena parte de la expectativa por la suba en la tasa ya está incorporada en los precios. Por último, los futuros de tasas de interés implícita de la Fed ratifican las expectativas de un nuevo aumento en lo que resta del año, en sintonía con la proyección oficial.