El Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (Conacyt) realizó el monitoreo técnico de la iniciativa “Biofábrica”, impulsada por la firma Agroforestal San Isidro S.R.L. en Capitán Miranda, Itapúa. El proyecto, cofinanciado en el marco del programa de fortalecimiento a mipymes con enfoque de innovación verde, busca desarrollar y comercializar insumos agrícolas de origen biológico como alternativa al uso intensivo de productos químicos en el campo.

La propuesta abarca la formulación de biofertilizantes, biofungicidas e insecticidas microbiológicos elaborados a partir de microorganismos benéficos y compuestos naturales. Esta estrategia responde a la necesidad de mitigar el impacto ambiental de los agroquímicos convencionales en suelos y fuentes de agua, ofreciendo soluciones que mejoran la nutrición vegetal y la salud de los ecosistemas productivos.

Isidoro Benítez Medina, desarrollador de la firma, explicó que la biofábrica nació ante la demanda de los propios productores por insumos más eficientes y de menor costo. En su laboratorio especializado, el equipo técnico aísla y multiplica agentes biológicos para el control de plagas y hongos, al tiempo que opera un biodigestor enfocado en optimizar el reciclaje de nutrientes mediante cargas microbianas.

Entre las líneas de investigación más avanzadas destaca el diseño de un herbicida biológico y el aprovechamiento de la materia orgánica de los propios establecimientos agrícolas. El modelo busca que los agricultores dispongan de herramientas biotecnológicas adaptadas a sus necesidades cotidianas, integrando la innovación local en el manejo de los cultivos.

Tras la verificación in situ de los avances por parte de la delegación del Conacyt, la empresa avanza en la fase de registro formal de la biofábrica. Posteriormente, cada una de las fórmulas desarrolladas deberá completar el proceso de certificación legal para iniciar su comercialización a escala nacional.

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