El fenómeno El Niño está siendo objeto de diferentes opiniones, proyecciones y conjeturas desde que se supo que se viene más cargado que en periodos anteriores. En este caso, la visión de un economista que analiza la coyuntura regional, consiste que en Paraguay el mayor problema será con la inflación de los alimentos.
Andrés Pérez, economista jefe de Itaú Unibanco para América Latina, dijo que podría darse un poco más de inflación, pero ello depende de la intensidad y de la persistencia del fenómeno. En Paraguay la cuestión se podría presentar “en un muy bien punto de partida”, considerando los indicadores locales del Índice de Precios al Consumidor (IPC) y la capacidad de absorber eventualmente el shock de incremento de precios en vegetales, frutas y, posiblemente, la carne.
Leé más: Campaña sojera arranca apuntando a mantener niveles récord de producción
En contrapartida, mencionó que a nivel local la falta de lluvias fue un factor más determinante de manera negativa. “Históricamente en Paraguay y en el Cono Sur ha sido muchos más los efectos de la sequía, los que han generado impacto sobre todo en actividad de producción y en inflación muchos más intensos de lo que genera un exceso de lluvia”, amplió sobre su visión.
Optimismo en la producción
En el caso de la recientemente iniciada campaña sojera, las expectativas son altas, considerando la extensión que se espera abarcar como las proyecciones de producción. Según la Asociación de Productores de Soja, Cereales y Oleaginosas (APS), esperan superar las 3,6 millones de hectáreas sembradas y más de 11 millones toneladas de rendimiento.
Por su parte, la consultora StoneX proyectó una producción de 11,49 millones de toneladas para el periodo 2026/2027, en su último y reciente pronóstico dado a conocer.
Según lo que se sabe a nivel local, El Niño se sentirá con mayor intensidad entre los meses de noviembre y diciembre, con el incremento de las lluvias y temperaturas. El fenómeno podría extenderse incluso hasta abril del próximo año.
Te puede interesar: Proyectan cosecha de 11,49 millones de toneladas de soja para el ciclo 2026/27
Dejanos tu comentario
Créditos de consumo: ¿Qué dice la experiencia regional y cuánto durará el auge?
Por Luis Noguera
El crecimiento de los créditos de consumo llamó la atención hasta del Fondo Monetario Internacional (FMI), por su gran dinamismo en los últimos años. Desde el Banco Central del Paraguay (BCP) se habla de una importante inclusión financiera, factor que empujó la explosión crediticia. En este contexto, hay algunas visiones que aportan otros condimentos a la cuestión, por ejemplo, que es propio de las economías en ciertos periodos de tiempo y que en algún momento se vendrá un declive.
De acuerdo con los datos del último Boletín de Bancos del BCP, es notoria la progresión presentada, al menos desde el 2020, año a año se consumó una expansión de incluso más del 20 %, como se puede ver en las infografías adjuntas.
Como se mencionó anteriormente, la posición del regulador es clara, el dinamismo corresponde a un incremento de la inclusión financiera, dado en los últimos tres años, principalmente. Además, desde la banca matriz se considera que el índice de morosidad se mantiene dentro de los niveles históricos, por lo que no hay señal de deterioro.
Leé más: Créditos y depósitos en dólares: ¿Por qué están creciendo aceleradamente?
Evolución en los años
Según la fuente citada anteriormente, la cartera de créditos de consumo se duplicó desde 2022 a esta parte, lo que evidentemente significa un gran apetito por la liquidez a través del endeudamiento. A julio del presente ejercicio, el monto total de dicho sector superó los G. 36 billones, desde los G. 15, billones al séptimo mes de 2020 (plena pandemia).
Haciendo la progresión de incrementos interanuales, el salto más importante se dio en 2024, por encima del 20 % y, nuevamente, en 2026, también por arriba del 20 %.
De acuerdo con el Informe de Indicadores Financieros del regulador, correspondiente también al séptimo mes del año, el consumo es la actividad con mayor participación sobre el total de créditos concedidos en moneda local, con el 32,34 %, en segundo lugar de importancia se encuentra servicios, con 12,06 % y, en tercero, comercio al por mayor, con 11,15 %.
Leé también: Sin miedo al éxito: productores se preparan para contener embestida de El Niño
Comportamiento
Diego Ciongo es economista de Itaú BBA y atiende varios mercados regionales, entre ellos Paraguay. Conversó con La Nación/Nación Media y expuso sobre lo que él llegó a observar con relación a las carteras de consumo, su comportamiento y si realmente el dinamismo expansivo puede ser un riesgo sistémico.
“Lo que está pasando en Argentina, yo soy argentino, conozco más el caso, es que es verdad que el endeudamiento de los individuos está concentrado en la población más joven, 18 a 25 años, y no necesariamente con bancos, sino más bien con fintech, que es mucho más fácil, con la app con un botón te equivocás y te depositan plata”, explicó. Justamente, a nivel local, hay bancos que tienen disponible en sus aplicaciones diferentes opciones para hacer de créditos “preaprobados”.
“También es cierto que los montos generalmente en promedio son muy bajos. Entonces, no termina siendo para nada un tema sistémico, porque la capacidad de crédito que tiene ese segmento de la población en base a su ingreso promedio, porque son los que recién están empezando la fuerza laboral, es baja, entonces es por eso que no termina haciendo un tema sistémico ni mucho menos”, amplió.
Declive
Por su parte, Raúl Luraghi, director de mercados de Itaú, aportó una mirada local al asunto y reconoció que puede catalogarse como que “no es normal” crecer por encima del 20 % y dijo que en algún momento se tendrá una desaceleración, bajando a un número más razonable, considerando el crecimiento del país en términos económicos.
Sobre el comportamiento en la región, Ciongo dijo que depende mucho de la dinámica de cada país. Por ejemplo, citó que en Uruguay se siente la desaceleración económica, pero el auge del consumo sigue creciendo. Por el contrario, en Argentina hay un gran dinamismo en el sector primario, que empuja la actividad, pero se palpa la “depresión” en términos de consumo.
Dejanos tu comentario
El 65 % de la cosecha de maíz ya fue comercializada, pero persiste impase en el mercado
La cosecha de maíz avanza hacia su etapa final en nuestro país, con una campaña que mantiene un desempeño positivo, especialmente en las regiones del norte del país. Los últimos volúmenes recolectados registraron algunos problemas puntuales de calidad, principalmente en la zona sur, mientras que la productividad general se mantiene dentro de las expectativas para la temporada.
Así lo indicó el más reciente informe de la consultora StoneX, señalando que además cerca del 65 % de la cosecha ya fue comercializada, por lo que muchos productores lograron concretar los negocios necesarios para cumplir con sus compromisos financieros y presentan una menor urgencia para vender los volúmenes remanentes.
No obstante, hoy en el mercado interno se observa un impase entre productores y compradores. En este escenario, las expectativas de los vendedores se ubican en torno a USD 160 por tonelada, mientras que las ofertas de los compradores permanecen cerca de USD 155 por tonelada.
La diferencia entre ambos valores dificulta la compra de nuevos lotes, debido a que intermediarios y consumidores finales no han mostrado disposición a elevar sus ofertas hasta los niveles pretendidos por los productores.
Con más de la mitad de la cosecha ya comercializada, el ritmo de los negocios continúa limitado, señala el informe, mientras ambas partes esperan cambios en las condiciones del mercado que permitan retomar las negociaciones por los volúmenes remanentes.
Por otra parte, StoneX mantuvo sin cambios sus proyecciones para la próxima campaña. “La producción de maíz para la campaña 2026/27 se mantiene estimada en 5,73 millones de toneladas”, indicó el informe elaborado por Larissa Barboza, PhD de la consultora.
Ya en el boletín del mes pasado se había señalado en el marco de la próxima zafra un aumento de la superficie de siembra cercana al 1 millón de hectáreas, puesto que el crecimiento sostenido de la industria del etanol y el aumento del consumo de raciones para producción animal están fortaleciendo la demanda interna y generando señales positivas para el productor.
Lea más: Gastronomía de autor: el proyecto que ya vende más de 8.000 hamburguesas al mes
Dejanos tu comentario
UIP Joven insta a agregar valor a los commodities e impulsar una estrategia exportadora
Paraguay tiene el desafío de avanzar en la transformación de sus materias primas para generar mayor valor dentro del país y, al mismo tiempo, preparar a sus industrias para competir en mercados internacionales. Para Francisco Martino, presidente de la Unión Industrial Paraguaya Joven (UIP Joven), el camino pasa por industrializar lo que el país ya produce y sumar nuevas etapas a las cadenas productivas.
“Tenemos que buscar algo de valor agregado. No por eso vamos a dejar de plantar soja, no por eso vamos a dejar de plantar maíz”, sostuvo Martino, al señalar que la industrialización no significa reemplazar los sectores tradicionales, sino aprovecharlos como base para desarrollar nuevos productos y procesos.
Uno de los avances que destacó es el mayor aprovechamiento industrial del maíz. Explicó que, además de la producción primaria, actualmente se utiliza esta materia prima para la elaboración de alcohol, mientras que el proceso genera otros subproductos como la burlanda, destinada a la alimentación animal. De esta manera, se incorporan nuevas actividades a la cadena y se genera movimiento para otros sectores, como la logística.
“Ya le estás agregando valor, ya tenés el proceso acá, ya se hace la molienda, ya eso genera burlanda. Entonces, ya queda la mayor parte del dinero dentro del país”, afirmó Martino, quien también sostiene que esta transformación debe estar acompañada por una estrategia exportadora.
El mercado paraguayo, con una población de alrededor de siete millones de habitantes, limita la escala que pueden alcanzar algunas industrias, por lo que considera fundamental que los productos nacionales sean concebidos desde el inicio con posibilidades de llegar al exterior.
“El producto paraguayo tiene que nacer preparado como para exportarse y tiene que intentar competir en el mercado internacional”, indicó el dirigente industrial y manifestó que esta evolución ya comienza a reflejarse en distintos sectores y que las nuevas generaciones empresariales están incorporando una mirada más orientada hacia los mercados externos. En ese proceso, considera clave avanzar en industrialización, innovación y generación de valor agregado para que una mayor parte del beneficio económico de las materias primas permanezca en el país.
Leé más: Riquelme destaca avance de la industrialización y proyecta participación del 35 % en el PIB
Dejanos tu comentario
Foro Tecnológico Paraguay-Taiwán: La IA como herramienta para elevar la productividad
La absorción tecnológica en las mipymes e instituciones impulsan la productividad y contribuyen al crecimiento económico, destacó Matías Caamaño durante la primera jornada del Foro Tecnológico Paraguay-Taiwán. Las conferencias continúan hoy en el BCP.
La incorporación de inteligencia artificial en las empresas no necesariamente requiere grandes inversiones. Para Matías Caamaño, Head of Business Intelligence & Analytics de Corfo, uno de los principales desafíos está en generar conexiones entre el sector público, el privado y las universidades para que las pequeñas y medianas empresas puedan incorporar estas herramientas a sus procesos productivos.
Durante su participación en el 3er Foro Tecnológico Paraguay-Taiwán, Caamaño explicó cómo Corfo impulsa programas de absorción tecnológica orientados a mejorar la productividad de las mipymes en Chile.
Conectar capacidades. El especialista consideró que Paraguay podría aprovechar sus principales sectores productivos para desarrollar estrategias de innovación. Mencionó específicamente la industria energética y la soja como áreas desde las cuales se podría avanzar hacia sus proveedores y clientes, generando una mayor integración tecnológica en toda la cadena de valor.
Desde su experiencia, Caamaño sostuvo que la implementación de estas herramientas requiere, antes que nada, articulación.
“Los programas de absorción tecnológica que nosotros tenemos en Corfo no son necesariamente los que requieren más recursos. Sí requieren un compromiso del sector privado y público”, explicó.
En ese sentido, destacó la importancia de conectar a universidades con capacidades tecnológicas con pequeñas, medianas y microempresas, de manera que estas puedan aprender, absorber e integrar la inteligencia artificial en sus mecanismos productivos.
Resultados concretos. La experiencia chilena ya muestra resultados en empresas que incorporaron nuevas tecnologías a sus procesos. Caamaño presentó el caso de una empresa metalmecánica del sur de Chile que presta servicios a la industria forestal.
Mediante la incorporación de tecnologías como visión computacional, sensorización, internet de las cosas y modelos predictivos basados en inteligencia artificial, la empresa logró mejoras en su producción de hasta 70 % y una reducción de costos.
Para el representante de Corfo, este tipo de resultados demuestra que la absorción tecnológica puede generar impactos concretos en distintos sectores productivos.
El desafío, concluyó, consiste en que la inteligencia artificial deje de ser únicamente una herramienta tecnológica y se convierta en un instrumento para mejorar la productividad y el desarrollo económico.