Desde la Asociación de Productores y Exportadores de Carne (Appec) consideraron que la habilitación de 8 plantas frigoríficas a Türkiye representa en primer lugar, el reconocimiento al status sanitario y al sistema de control paraguayo, pero por sobre todo significa sumar una nueva alternativa comercial a nuestra carne.
Claudia Bogado, gerente general del gremio, sostuvo que “para el productor, cada nuevo mercado es muy importante porque amplía las posibilidades de colocación de nuestro producto y contribuye a generar más competencia dentro de la cadena”.
En comunicación con La Nación/Nación Media, indicó que el potencial de este nuevo mercado es visto con mucho interés ya que cuenta con una población considerable, un alto consumo en proteína animal y una necesidad de complementar su producción interna mediante importaciones.
Sin embargo, aún se debe diferenciar la apertura sanitaria de la apertura comercial efectiva. “Tener las plantas habilitadas es un primer gran paso, ahora debemos conocer cuáles serán las condiciones comerciales, arancelarias y los volúmenes que permitirán que la carne paraguaya pueda competir realmente en ese mercado”, mencionó.
Lo importante en esta primera etapa es que existe una intención concreta de compra. La propia Junta de Carne y Leche de Türkiye manifestó interés en adquirir inmediatamente hasta 300 toneladas de carne. “Es un volumen que podemos cumplir sin problema, ya que nuestra capacidad exportadora da de sobra”, aseguró.
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Características del mercado
Bogado comentó que Paraguay tiene capacidad para ser un proveedor confiable y permanente, por lo que el desafío es transformar esta primera compra en una corriente comercial sostenida, porque este mercado tiene necesidad de abastecimiento. “Ellos vienen buscando alternativas tanto para carne como para ganado en pie y cuenta con una demanda interna importante”, afirmó.
Posteriormente a la apertura, la competitividad comercial será el desafío, pues la habilitación sanitaria abre la puerta, pero después entran a jugar, el precio, la logística, los costos, las condiciones de pago y especialmente el régimen arancelario.
“Paraguay tendrá que competir con otros grandes proveedores internacionales. Allí debemos hacer valer nuestras fortalezas, calidad de carne, producción a pasto, sanidad, capacidad de cumplimiento y una producción con excelentes condiciones naturales”, dijo y agregó que a su vez, necesitamos trabajar fuertemente en promoción.
Sobre las expectativas para este destino, sostuvo que en primer lugar las operaciones puedan concretarse rápidamente y que estas 300 toneladas sean solamente el inicio. Luego, Paraguay debe continuar con una política muy activa de apertura y diversificación de mercados, acompañada de diplomacia sanitaria y comercial y de promoción de la carne.
“En Appec creemos fundamental apuntar a mercados permanentemente a los mercados de mayor valor. Cada apertura tiene que contribuir no solo a aumentar las exportaciones, sino a mejorar el valor de toda la cadena y generar condiciones para que esta mejora también llegue al productor”, dijo.
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