Este martes, 8 de setiembre, se celebra el Día de la Industria Nacional en conmemoración a la inauguración de la Fundición de Hierro La Rosada de Ybycuí, un sector que viene creciendo y consolidándose como una pieza clave por su aporte en la economía local.
“La expansión del sector industrial tiene un efecto directo sobre el mercado laboral, no solo por la cantidad de puestos de trabajo que genera, sino también por su capacidad para incorporar tecnología, impulsar la formación de trabajadores, incrementar la productividad y crear cadenas de valor que dinamizan otros sectores de la economía”, destaca el Ministerio de Trabajo, Empleo y Seguridad Social (MTESS).
En ese marco, la institución dio a conocer datos acerca de la contribución del sector manufacturero a la generación de empleo, la producción y el crecimiento económico del país. De acuerdo con el reporte de la institución, el rubro emplea a 353.031 personas, cifra que representa el 10,8 % de la población ocupada a nivel país.
Menciona que estos números, procesados del Observatorio Laboral del MTESS, a partir de la Encuesta Permanente de Hogares Continua (EPHC) del Instituto Nacional de Estadística (INE), corresponden al segundo trimestre de 2026 en el sector de la industria manufacturera.
Hombres y mujeres
En el desglose detalla que, del total de personas ocupadas, 233.450 son hombres (66,1 %) y 119.581 son mujeres (33,9 %). En cuanto a la actividad industrial en zona urbana, señala que 268.443 trabajadores (76 %) residen en áreas urbanas, mientras que 84.588 (24 %) en zonas rurales.
En otra parte, destaca que el 65,5 % de las personas vinculadas a la industria manufacturera se desempeña como empleado u obrero privado, mientras que el 26 % corresponde a trabajadores por cuenta propia y el 5,4 % a empleadores o patrones.
Zonas principales
La concentración de trabajadores de la industria manufacturera se distribuye en: Central, con 137.050 trabajadores, en segundo lugar Alto Paraná, con 50.213, en el tercer puesto se ubica Asunción, con 26.354, y Caaguazú que suma 26.343 trabajadores.
“Estas cuatro zonas concentran aproximadamente el 68 % de la población ocupada en la industria manufacturera, mientras que el 32 % restante se distribuye en otros puntos del territorio nacional”, resalta el informe del MTESS.
Por categoría de empresas
El reporte indica que el 35,4 % de las personas empleadas en el sector industrial está vinculado a microempresas, mientras que el 27,4 % a grandes empresas, el 22,4 % se desempeña de manera individual y el 10,3 % corresponde a pequeñas y medianas empresas (pymes).
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“Nuestras empresas son el motor del país”: destaca Peña en el Día de la Industria
En el Día de la Industria, que se celebra cada 8 de setiembre, el ministro de Industria y Comercio (MIC), Marco Riquelme, destacó que Paraguay está viviendo un momento de privilegio en materia industrial con un crecimiento que se sitúa en el 26 % en manufacturas de origen industrial, lo que significa que los mercados observan al país como un productor de calidad y competitividad.
El secretario de Estado acompaño este martes al presidente de la República, Santiago Peña, durante una visita a una empresa nacional líder en la industria indumentaria y, manifestó ante la prensa: “No solamente estamos creciendo a nivel regional, estamos creciendo a nivel mundial. La apertura de mercados y todo ese esfuerzo que se hizo, tanto los industriales paraguayos como los extranjeros están dando mano de obra y sacando provecho desarrollando a nuestro país en materia industrial”.
Asimismo, el jefe de Estado se refirió en redes sociales a su visita a la empresa que genera más de 680 empleos para los paraguayos. “Son un verdadero símbolo de trabajo y dedicación. Nuestras empresas nacionales son el motor fundamental para la generación de empleo y el desarrollo de nuestro país. Mi reconocimiento a todos los trabajadores que engrandecen a nuestra nación cada día“, enfatizó tras el recorrido por las instalaciones de Kemsa en la ciudad de Luque.
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Plan de ordenamiento
Sumado a ello, el ministro Riquelme adelantó que en el marco del Día de la Industria será lanzada una innovadora herramienta gratuita para el sector. “Hoy vamos a lanzar para los industriales, para cualquier industrial que quiera venir desde el exterior a montar una fábrica, una herramienta digital en la cual vamos a tener un mapa de calor de los distintos tipos de industrias que tiene Paraguay”, indicó.
Aseguró que cualquier industrial podrá ingresar a la plataforma seleccionando un filtro con su rubro que mostrará las capacidades disponibles para la misma. “Por ejemplo, un industrial que viene de Brasil va a poder entrar el mapa, seleccionar el filtro de industrias textiles y va a ver un mapa de calor de donde están las industrias textiles en Paraguay”, dijo.
Además, se podrá elegir los distritos con un plan de ordenamiento territorial, identificando cuánta potencia disponible hay en la subestación más cercana, instituciones de capacitación, accesos, población económicamente activa, facilitando el relevamiento de datos.
Un año desafiante
A la fecha, el sector industrial genera 350.000 fuentes de empleo. “Registra un crecimiento del 5,7 % de un año para otro en todo lo que es materia industrial. La mayoría de estas son mipymes, tenemos más de 37.000 industrias y dos tercios son mipymes, por eso le estamos poniendo especial foco”, resaltó Riquelme.
Por su parte, Andrés Kemper, propietario de Kemsa, resaltó el acompañamiento del Gobierno en un año muy desafiante y de crecimiento. “Espero que la industria paraguaya continúe desarrollándose tal como lo viene haciendo”, puntualizó.
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Día de la Industria: Paraguay empieza a dar sus primeros pasos con la incorporación de IA
La inteligencia artificial (IA) ya comenzó a ingresar al sector industrial paraguayo, pero su incorporación todavía se encuentra lejos de una integración profunda a los procesos productivos.
En el marco del Día de la Industria Nacional, Vanessa Cañete, presidenta de la Cámara Paraguaya de la Industria del Software (Cisoft), señaló a La Nación/Nación Media que actualmente existe un uso extendido de herramientas de IA y si bien la adopción es real todavía es superficial en el país.
La titular de la Cisoft indicó que principalmente se observa su utilización en tareas individuales y de soporte, mientras que son pocas las empresas que lograron incorporarla a procesos como producción, mantenimiento, calidad o abastecimiento.
A su vez, explicó que hoy muchas empresas utilizan inteligencia artificial a nivel personal, por ejemplo, un gerente que redacta con ChatGPT o un equipo de marketing que genera contenido; sin embargo, son pocas las compañías que tienen estas tecnologías integradas a un proceso productivo, utilizando datos propios y con resultados medidos.
La diferencia está justamente entre utilizar herramientas de inteligencia artificial y concretar una verdadera adopción industrial. “Uso de herramientas hay bastante. Adopción industrial, entendida como IA metida en producción, mantenimiento, calidad o abastecimiento, hay muy poca”, sostuvo.
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Datos a nivel local
Los datos disponibles reflejan esta situación, ya que el Índice Latinoamericano de Inteligencia Artificial 2025 de Cepal y el Centro Nacional de Inteligencia Artificial de Chile (Cenia) ubicó a Paraguay en el puesto 14 de 19 países, con 31,20 puntos sobre 100, dentro de la categoría de “exploradores”, considerada el escalón más bajo de madurez, según detalló.
A su vez, agregó que el estudio Travesía 4.0, realizado por el BID con la Unión Industrial Paraguaya (UIṔ), encontró que solo el 17 % de las industrias relevadas utiliza tecnologías de tercera y cuarta generación, mientras alrededor del 80 % continúa operando con tecnología básica.
En cuanto a los usos actuales de la IA, mencionó que el mayor nivel de incorporación se encuentra en tareas administrativas y de soporte, como redacción, resúmenes, atención de consultas internas y generación de documentos. El segundo lugar corresponde a la atención al cliente, principalmente mediante chatbots y asistentes en canales digitales, especialmente en comercio, servicios financieros y telecomunicaciones.
También existen casos vinculados al análisis de datos y la detección de anomalías, donde ya se observan resultados concretos en Paraguay. Entre ellos, mencionó el control de consumo eléctrico irregular mediante el análisis de millones de registros de medidores, el análisis crediticio automatizado y el procesamiento y validación automática de documentación regulatoria e impositiva.
Producción aún rezagada
La utilización de IA en producción y logística continúa siendo muy rezagada. En este ámbito se encuentran aplicaciones como el mantenimiento predictivo, la planificación de demanda, la optimización de rutas y el control de calidad mediante visión artificial, áreas que, según Cañete, son las que pueden generar mayor retorno para una industria.
La situación paraguaya se enmarca en una tendencia regional. De acuerdo con el Observatorio de Desarrollo Digital de Cepal, el 78 % del uso de IA en América Latina corresponde a inteligencia artificial generativa, con la generación de texto como principal aplicación, mientras que las soluciones de productividad empresarial integrada representan cerca del 6,5%. “Estamos usando la IA para escribir, todavía no para producir”, resumió la titular de la Cisoft a LN.
Hoy, los sectores que muestran mayor avance son aquellos que ya contaban con información digitalizada antes de la llegada de la inteligencia artificial. Entre ellos se encuentran los servicios financieros y fintech, impulsados por el scoring crediticio, la prevención de fraude y el cumplimiento normativo; las telecomunicaciones y energía, mediante la analítica de consumo, detección de pérdidas y gestión de redes, así como el comercio y retail de escala, principalmente para pronósticos de demanda y gestión de inventario.
La agroindustria también aparece como uno de los casos más interesantes, debido a que herramientas como la agricultura de precisión, la imagen satelital y la sensórica ya habían generado una base tecnológica antes de la expansión del concepto de IA. A esto se suma la propia industria del software, cuyas empresas no solo utilizan inteligencia artificial, sino que también la desarrollan y exportan, principalmente a Argentina y Estados Unidos bajo modelos de nearshoring.
Los rubros manufactureros tradicionales aparecen entre los más rezagados, debido a procesos de baja digitalización y a la falta de trazabilidad de los datos de planta. Travesía 4.0 muestra que el área más automatizada de la industria paraguaya es la relación con proveedores, con un 22 % de empresas utilizando tecnologías integradas, mientras que en la relación con clientes el 70 % continúa utilizando sistemas básicos y no integrados.
Desafíos
También puso énfasis en la falta de mediciones específicas sobre inteligencia artificial en la industria paraguaya. “Paraguay no tiene una medición oficial de adopción de IA en la industria, y por lo tanto no existe una serie que permita decir cuánto creció en el último año”, explicó.
Ante este escenario, remarcó que no existe actualmente un dato nacional sobre cuánto invierten las empresas paraguayas en inteligencia artificial. Lo que se observa es que el gasto está concentrado principalmente en licencias y suscripciones de software con IA incorporada, pilotos acotados y consultorías puntuales, mientras que existe poca inversión en ingeniería de datos, integración de sistemas, gobernanza de datos, gestión de riesgos y capacitación.
Otro de los desafíos pasa por no confundir la llegada de infraestructura de inteligencia artificial al país con la incorporación de tecnología en las empresas paraguayas. En referencia a los proyectos de data centers anunciados por miles de millones de dólares, sostuvo que “un data center no nos convierte en un país tecnológico, nos convierte en anfitriones”.
A su vez, dijo que en Paraguay, Travesía 4.0 encontró que el 45 % de las industrias no registró cambios en su plantilla durante los últimos cinco años de digitalización, el 26 % contrató más gente y otras redujeron.
Lo que sí está cambiando, según Cañete, es lo que las empresas esperan de sus trabajadores: pasar de ejecutar tareas a supervisar sistemas, incorporar perfiles vinculados a datos, analítica, integración de sistemas y ciberseguridad, y dar mayor valor a las habilidades blandas.
En este último punto, sostuvo que el informe encontró que el 99 % de las industrias valora las habilidades blandas y el 84 % considera específicamente importante la capacidad de interacción humano-máquina.
El desafío de la industria paraguaya no se limita a incorporar una nueva herramienta tecnológica, sino a preparar las condiciones para aprovecharla. “El riesgo para el trabajador paraguayo no es que la IA le quite el empleo. Es que el país no le de la formación para ocupar el empleo nuevo que la IA crea”, acotó.
Está avanzando
Enrique Duarte, presidente de la Unión Industrial Paraguaya (UIP), explicó a La Nación/Nación Media, que la incorporación de la inteligencia artificial en la industria paraguaya está avanzando, aunque todavía se encuentra en una etapa de desarrollo.
“Ya vemos empresas que están incorporando herramientas de inteligencia artificial y tecnologías de cuarta generación para optimizar procesos, tomar decisiones y mejorar su eficiencia”, mencionó.
Destacó que lo importante es entender que no es una tendencia pasajera, ya que forma parte de una transformación tecnológica que va a modificar la manera en que se produce, se gestiona y se compite.
“Paraguay tiene que acompañar ese proceso si quiere sostener su crecimiento industrial y aprovechar nuevas oportunidades de inversión y generación de empleo”, explicó. Se observan avances en sectores que tienen procesos más automatizados y una mayor disponibilidad de datos, como alimentos y bebidas, textil, químico-farmacéutico y producción de papel y sus derivados.
Asimismo, mencionó que ya en 2025 el gremio señalaba que alrededor del 17 % de las empresas industriales incorporaban tecnologías de tercera y cuarta generación vinculadas con inteligencia artificial.
Los usos son diversos: automatización y optimización de procesos, mantenimiento predictivo, control de calidad, análisis de datos, planificación de la producción y gestión de inventarios. También empieza a ganar espacio en áreas administrativas y comerciales, donde permite procesar información con mayor rapidez y apoyar la toma de decisiones.
En tanto, el principal beneficio es que permite hacer más con los mismos recursos. “La inteligencia artificial puede ayudar a reducir tiempos, detectar ineficiencias, anticipar fallas, optimizar el uso de materias primas y energía y mejorar la toma de decisiones”, sostuvo.
Igualmente, Duarte mencionó que Paraguay todavía tiene una brecha importante que cerrar, ya que hay empresas que están avanzando rápidamente y que ya utilizan tecnologías sofisticadas, pero también existe una gran cantidad de industrias, especialmente pequeñas y medianas, que todavía están dando sus primeros pasos en transformación digital.
“La inteligencia artificial va a tener una presencia cada vez mayor en la industria. No necesariamente veremos el mismo nivel de adopción en todas las empresas ni en todos los sectores, pero será progresivamente parte de los procesos productivos y de gestión”, aseguró.
La discusión ya no debería ser si vamos a utilizar inteligencia artificial, sino cómo vamos a incorporarla de manera eficiente, segura y orientada a resultados. “Esta transformación debe ir acompañada de capacitación, inversión y una mayor articulación entre empresas, academia y sector público. El objetivo no es solamente incorporar tecnología, sino desarrollar las capacidades necesarias para utilizarla y convertirla en productividad y competitividad”, puntualizó.
Entre las barreras, sostuvo que una de ellas es el acceso al financiamiento para invertir en tecnología, especialmente para las pequeñas y medianas industrias. Además, desafíos relacionados con la disponibilidad de talento y con la formación de las personas que deben implementar y gestionar estas nuevas herramientas.
A esto se suman la infraestructura tecnológica, la calidad y disponibilidad de datos y la necesidad de que las empresas puedan identificar con claridad dónde la inteligencia artificial realmente genera valor. “La inteligencia artificial puede ser un gran acelerador de la industria paraguaya, pero para aprovechar esa oportunidad necesitamos preparar a nuestras empresas y a nuestra gente”, aseguró a LN.
Movimiento industrial
De acuerdo con el Ministerio de Industria y Comercio (MIC), el movimiento industrial en Paraguay está concentrado principalmente en sectores como la fabricación de productos de metal, la confección de prendas de vestir, la elaboración de productos alimenticios y la fabricación de muebles.
A la fecha, se contabilizan 37.248 industrias manufactureras registradas, mientras que 353.031 personas trabajan en el sector industrial. De este total, 233.450 son hombres y 119.581 son mujeres.
En cuanto a la distribución de las industrias, Central concentra 14.972, seguido por Asunción con 5.594, Alto Paraná con 4.690, Itapúa con 2.439 y Caaguazú con 2.102. Los datos corresponden a la Dirección General de Empresas y Establecimientos (Dirge) del Instituto Nacional de Estadística (INE) compartidos por la cartera de Industria.
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Presidenta de Inbio destaca la tecnología y genética para ampliar la productividad del campo
Simona Cavazutti, presidenta de Concopar y del Instituto de Biotecnología Agrícola destacó el avance de nuevas tecnologías y el desafío de adaptarlas a las condiciones productivas de Paraguay, con acompañamiento a pequeños productores.
La incorporación de nuevas tecnologías al campo. Durante el lanzamiento de la campaña sojera, Simona Cavazutti destacó la importancia de acercar las innovaciones agrícolas también a los pequeños productores, como parte de una estrategia para elevar la productividad y fortalecer toda la cadena
Simona explicó que el lanzamiento se realiza habitualmente en pequeñas propiedades, justamente para demostrar que la incorporación de tecnología también puede ser aprovechada por productores de menor escala. Según señaló, cerca del 20 % al 25 % de la producción del país se concentra en pequeñas parcelas, lo que evidencia la relevancia de acercar estas herramientas a ese segmento.
En este proceso, el acompañamiento técnico y la capacitación cumplen un papel central. La representante señaló que el trabajo con las cooperativas permite apoyar a los productores en la aplicación de nuevas tecnologías, mientras que el Instituto Nacional de Biotecnología trabaja en la incorporación al país de innovaciones vinculadas a la genética y la agricultura, no solamente para la soja, sino también para otros rubros.
Centro de investigación en puerta. Uno de los principales ejes está relacionado con la investigación genética y la adaptación de semillas. Simona explicó que no basta con traer variedades desarrolladas en otros países, sino que estas deben ser adaptadas a las condiciones locales de clima, suelo y cultivos.
En ese sentido, destacó la construcción de un centro de investigación que se encuentra próximo a ser inaugurado y que, según indicó, será el mayor centro privado de investigación genética de Paraguay. Allí se probarán semillas, variedades y cultivares para determinar cuáles pueden responder mejor a la realidad productiva nacional.
La innovación también se extiende a las prácticas agrícolas. La institución impulsa programas destinados a capacitar a los productores en buenas prácticas, con el objetivo de que nuevas formas de trabajo permitan producir más, aprovechar el clima y utilizar mejor las condiciones de la tierra.
El objetivo, remarcó Simona, es que estas herramientas no se queden en el laboratorio ni en los grandes productores, sino que sean útiles para todo el sector productivo y para los distintos eslabones de la cadena.
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El 16º edición del Customer Experience & Innovation Congress 2026 reúne a expertos y líderes
La 16.ª edición del congreso puso el foco en la evolución de la industria, la inteligencia artificial, la automatización y el potencial de Paraguay para exportar servicios.
La hoja de ruta del sector. La industria de servicios atraviesa una transformación profunda y el customer experience dejó de ser un área vinculada únicamente a la atención para convertirse en un componente estratégico de la relación con los clientes y de la competitividad. Este fue uno de los ejes destacados durante la apertura de la 16.ª edición del congreso del sector, que reunió a representantes, profesionales y especialistas.
El viceministro de Comercio, Alberto Sborovsky, durante su intervención, sostuvo que el encuentro dejó de ser solamente un espacio de reunión para convertirse en una vitrina de una de las industrias con mayor potencial de crecimiento y exportación del Paraguay. En ese sentido, destacó el trabajo de la Asociación Paraguaya de Centros de Contacto (APCC) y su compromiso con el desarrollo del sector.
Señaló que la inteligencia artificial, la automatización y la digitalización no deben ser consideradas una amenaza para el empleo, sino puertas de entrada a trabajos de mayor valor agregado.
Paraguay, según expuso, cuenta con una población joven, capacidad de aprendizaje acelerado, costos competitivos, un entorno favorable para la inversión y una ubicación estratégica. Con estas condiciones, planteó como objetivo convertir al país en uno de los polos de servicios más competitivos de la región y en un exportador de primer nivel.
Contact center como una punta de lanza. El contact center actualmente genera aproximadamente 12.000 empleos directos y, además de su impacto laboral, constituye una industria intensiva en conocimiento, tecnología e innovación, con capacidad para formar talento bajo estándares internacionales.
Por su parte, Raquel Dentice, presidenta de la APCC, destacó la evolución de la industria durante estos 16 años. Explicó que el sector pasó de estar asociado al concepto de contact center a abarcar una visión más amplia de customer experience, acompañando los cambios tecnológicos y del mercado internacional.
Raquel remarcó que el desafío es dejar de considerar estas operaciones como un centro de costos y convertirlas en el corazón estratégico de la relación con el cliente y de la competitividad del país. También resaltó la necesidad de fortalecer la colaboración entre sector público, empresas y academia para consolidar a Paraguay como un actor estratégico en la exportación de servicios.
Nuevo Régimen de Zonas Francas. En este proceso, el Ministerio de Industria y Comercio anunció que trabaja en la modernización de la Ley de Zonas Francas, con el objetivo de adecuar el régimen a estándares competitivos y ampliar su aplicación a los servicios, además de los bienes. Para el sector, esta reforma podría abrir nuevas oportunidades de crecimiento y exportación