La Agencia Financiera de Desarrollo (AFD), fue sede de una reunión de trabajo en conjunto con la Unión Industrial Paraguaya (UIP) y el Banco Interamericano de Desarrollo (BID), para analizar oportunidades de cooperación orientadas a impulsar créditos de eficiencia energética.
Durante la reunión se analizaron mecanismos para fortalecer la competitividad del sector productivo mediante instrumentos financieros que promuevan inversiones con enfoque en eficiencia energética y prácticas sostenibles.
Los representantes de las instituciones intercambiaron experiencias y perspectivas sobre los principales desafíos que enfrentan las empresas para acceder a inversiones estratégicas y herramientas de financiamiento en estas áreas. Asimismo, la articulación de capacidades institucionales para generar mejores condiciones que favorezcan el desarrollo empresarial y acompañen la transformación del sector productivo.
El diálogo entre la AFD, la UIP y el BID permitió identificar oportunidades de cooperación para fortalecer el acceso al financiamiento y promover iniciativas que contribuyan a una mayor competitividad. La reunión reafirmó el interés en seguir impulsando espacios de cooperación que favorezcan el desarrollo del sector productivo nacional y la transición hacia una economía más eficiente y sostenible.
El encuentro fue encabezado por la presidenta de la AFD, Stella Guillén; el presidente de la UIP, Enrique Duarte y Hernando Guzmán Lesme Ferreira, en representación del BID. También participaron directivos y equipos técnicos de las tres instituciones.
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Recientemente, ante representantes de instituciones financieras intermediarias (IFIs), organismos multilaterales, agencias de cooperación y autoridades del sector público, la AFD realizó el lanzamiento de un instrumento crediticio para financiar inversiones productivas que incorporen tecnología, infraestructura y prácticas eficientes y sostenibles en el sector agropecuario.
Las condiciones fueron adaptadas al ciclo del campo, con plazos de hasta 15 años y períodos de gracia de hasta 2 años, de modo que el productor comience a pagar cuando la inversión ya genere retorno. Entre los financiamientos, incluyeron riego eficiente, bioinsumos, agricultura de precisión y horticultura, en su dimensión ganadera, sistemas silvopastoriles y agroforestales, gestión eficiente del agua, mejoras en el manejo, entre otros.
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