La marca lanzó su propia línea de manteles, una propuesta que adapta uno de los elementos más característicos de los copetines y hogares del país. Foto: Gentileza
Pulp apuesta por los “manteles frutales” para integrarse a la mesa paraguaya
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La gaseosa paraguaya Pulp, elaborada con fruta natural, presentó “Manteles Infiltrados”, una iniciativa que busca fortalecer el vínculo con los consumidores a partir de los tradicionales manteles frutales presentes en copetines y hogares, considerados uno de los elementos más representativos de la gastronomía local.
La propuesta parte de una observación cultural realizada por la marca, que identificó al mantel como un elemento cotidiano capaz de ocupar un espacio sin modificar el sentido de pertenencia de quienes comparten la mesa.
A partir de esa idea, Pulp desarrolló una línea propia de manteles inspirados en los diseños tradicionales, incorporando las frutas que identifican a sus variedades de pomelo, naranja y guaraná.
Según explicó la marca, la campaña busca replantear la forma en que las empresas construyen presencia en los puntos de venta
Para ello replicó los patrones, colores y la estética de los manteles frutales tradicionales. De esta manera, la marca pretende estar presente de forma natural en la experiencia cotidiana de los consumidores, sin interrumpir la dinámica de los espacios donde se comparte la comida.
Pulp decidió integrarse a un objeto ya incorporado a la cultura gastronómica paraguaya. Foto: Gentileza
Presencia en copetines de todo el país
La empresa informó que los manteles ya comenzaron a distribuirse en copetines de distintos puntos del país, buscando de esta manera reforzar la cercanía de la marca con los consumidores.
Desde Pulp señalaron que la iniciativa apuesta la integración con las costumbres locales, promoviendo el concepto de que, alrededor de la mesa, los vínculos se fortalecen y que una marca puede formar parte de ese entorno sin necesidad de imponerse.
De esta forma Pulp apuesta por uno de los elementos más tradicionales de la mesa paraguaya. Foto: Gentileza
El embajador paraguayo Guillermo Sosa se reunió con autoridades de la Cámara de Comercio e Industria de Antalya para analizar oportunidades de cooperación y ampliar el intercambio entre ambos países. Foto: Gentileza
Paraguay y Türkiye buscan fortalecer vínculos comerciales e impulsar inversiones
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Paraguay y Türkiye avanzan en el fortalecimiento de sus relaciones económicas y comerciales. En el marco de su agenda oficial en ese país, el embajador de Paraguay, Guillermo Sosa, visitó la Cámara de Comercio e Industria de Antalya (ATSO), donde mantuvo una reunión con su presidente, Yusuf Hacısüleyman, y el director del Departamento de Relaciones Exteriores, İsmail Tuna Aras.
Según informó el diplomático, durante el encuentro se analizaron las potencialidades para ampliar la cooperación entre ambos países, con especial énfasis en la promoción de inversiones, el fortalecimiento del intercambio empresarial, el desarrollo de alianzas estratégicas y la generación de nuevas oportunidades de negocios
Durante la reunión, las autoridades de la ATSO presentaron las principales acciones que desarrolla la institución para respaldar al sector productivo y empresarial de Antalya.
Entre ellas destacaron iniciativas orientadas a promover la innovación, mejorar la competitividad de las empresas, impulsar su internacionalización y facilitar el acceso a nuevos mercados.
De acuerdo con el embajador Sosa, el encuentro permitió reafirmar el compromiso de ambas partes de continuar impulsando espacios de diálogo y cooperación que contribuyan al crecimiento económico y al fortalecimiento de los vínculos entre los sectores público y privado de Paraguay y Türkiye.
UIP presenta en Europa resultados de programa que alcanzó a 150 empresas paraguayas
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La Unión Industrial Paraguaya (UIP) presentó en Bruselas los resultados alcanzados a través del proyecto “Transición de empresas paraguayas hacia una producción sostenible y baja en carbono”, una iniciativa que permitió impulsar herramientas de gestión ambiental, medición de huella de carbono y planes de mitigación en el sector productivo nacional.
Los avances fueron expuestos durante el encuentro internacional de partenariados del programa AL-INVEST Verde, que reunió a representantes de 66 proyectos implementados en distintas regiones del mundo para intercambiar experiencias sobre sostenibilidad y competitividad empresarial.
Entre los principales resultados alcanzados en Paraguay se destaca la medición de la huella de carbono en 150 organizaciones, la implementación de 75 planes de mitigación ambiental y la formación de 127 gestores ambientales especializados.
Además, unas 150 empresas recibieron el Sello Verde Paraguay por incorporar prácticas responsables en su gestión productiva.
La iniciativa fue desarrollada por la UIP junto con la Cámara de Comercio de Valencia, con el objetivo de acompañar a las empresas paraguayas en la transición hacia modelos de producción más sostenibles y alineados con las nuevas exigencias de los mercados internacionales.
Otro de los logros destacados fue la sensibilización de más de 850 empresas sobre la importancia de la sostenibilidad y la creación de la Unidad de Gestión Ambiental de la UIP, una estructura que continuará brindando asistencia y herramientas a las compañías interesadas en mejorar su desempeño ambiental.
“La sostenibilidad se ha convertido en un factor cada vez más relevante para la competitividad empresarial, especialmente en mercados como la Unión Europea, donde las exigencias vinculadas a trazabilidad, emisiones y gestión ambiental adquieren mayor peso en las decisiones comerciales y de inversión”, dice la UIP.
Durante la misión en Bélgica, representantes de la UIP y del Ministerio de Industria y Comercio (MIC) compartieron la experiencia paraguaya con organizaciones empresariales y organismos de cooperación de diferentes continentes, además de explorar oportunidades para futuras alianzas e intercambios de conocimiento.
Entre enero y mayo, las exportaciones del complejo sojero registraron incrementos en volumen y en generación de divisas, según datos de Capeco. Foto: Gentileza
El complejo sojero impulsa la economía: genera USD 2.492 millones hasta mayo
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Al cierre del quinto mes del año, las exportaciones de soja en grano continúan a un ritmo dinámico, alcanzando 5.047.373 toneladas embarcadas, de acuerdo con el Informe de Comercio Exterior de la Cámara Paraguaya de Exportadores y Comercializadores de Cereales y Oleaginosas (Capeco).
La cifra representa un incremento interanual de 1.483.357 toneladas en comparación con el mismo periodo de 2025, cuando se habían exportado 3.564.016 toneladas.
En términos de ingresos, las exportaciones de soja en grano generaron USD 1.941 millones hasta mayo de 2026, lo que equivale a USD 633 millones más que en igual periodo del año anterior, cuando los envíos alcanzaron USD 1.308 millones.
Según el reporte, se destacó el aumento de los embarques con destino a Brasil, así como la reanudación de las exportaciones a Corea del Sur. Argentina continúa siendo el principal mercado para la oleaginosa paraguaya.
Soja en grano registra fuerte crecimiento, según Capeco. Foto: Archivo
Derivados industriales también aumentan sus envíos
La asesora de Comercio Exterior de Capeco, Sonia Tomassone, señaló que el mismo comportamiento se observa en las exportaciones de aceite de soja.
Hasta mayo de este año fueron embarcadas 253.106 toneladas de aceite, mientras que en el mismo periodo de 2025 los envíos alcanzaron 236.198 toneladas.
Por su parte, las exportaciones de pellets de soja sumaron 897.611 toneladas durante los primeros cinco meses de 2026, frente a las 776.907 toneladas registradas hasta mayo del año pasado.
Complejo sojero aporta más divisas
De acuerdo con Tomassone, el complejo de la soja generó ingresos por USD 2.492 millones entre enero y mayo de este año, superando los USD 1.763 millones obtenidos en igual periodo de 2025.
La representante de Capeco indicó que este desempeño repercute positivamente en toda la economía nacional.FOTO: MARIANA DÍAZ
Argentina y Brasil concentran los principales destinos
El informe señala que el 92 % de los envíos tuvo como destino Argentina y Brasil. Del total exportado, Argentina concentró el 83 %, mientras que Brasil representó el 9 %.
El 8 % restante se distribuyó entre mercados como Arabia Saudita, Estados Unidos, Uruguay, Vietnam, Chile y Corea del Sur.
Los suelos arenosos de Paraguay resultan ideales para el desarrollo del maní, con rendimientos que superan al de otros cultivos tradicionales como la soja, lo que lo convierte en una opción altamente competitiva.
La industria del maní en Paraguay atraviesa un momento de transformación silenciosa, pero estratégica. Lo que durante años fue considerado un cultivo secundario hoy empieza a perfilarse como un nuevo motor agroexportador, impulsado por inversiones industriales, expansión agrícola y una creciente apuesta por la sostenibilidad productiva.
En ese contexto nació la Cámara Paraguaya de Procesadores y Exportadores de Maní (CAPPEM), una organización que busca ordenar y proyectar el crecimiento de un sector con fuerte potencial económico y ambiental.
El presidente Hans Karl Janz Janzen, sostuvo que la creación de la cámara responde a una necesidad concreta derivada del rápido crecimiento que experimentó el rubro en los últimos años. “El aumento del área de siembra y la instalación de nuevas plantas de procesamiento hicieron indispensable que el sector se organizara para trabajar de manera coordinada”, explicó.
Hans Karl Janz, presidente de CAPPEM.
Actualmente, Paraguay cuenta con unas 22.000 hectáreas sembradas de maní, con una proyección exportable cercana a las 45.000 toneladas y un valor estimado de USD 50 millones. Sin embargo, las expectativas son mucho más ambiciosas ya que el sector proyecta alcanzar en la próxima década unas 100.000 hectáreas cultivadas y exportaciones por hasta USD 250 millones.
El crecimiento no es casual. Paraguay posee una ventaja natural clave: sus suelos arenosos, históricamente considerados marginales para otros cultivos, resultan ideales para el desarrollo del maní. “El rendimiento del maní en esas tierras supera al de alternativas tradicionales como la soja, lo que convierte al cultivo en una opción altamente competitiva”, señaló Hans Karl.
Pero el verdadero desafío ya no está solo en producir más, sino en generar valor agregado y posicionar al maní paraguayo en mercados de alta exigencia. Para competir en Europa, por ejemplo, la industria debe garantizar niveles mínimos de aflatoxinas, bajas trazas de agroquímicos y procesos industriales avanzados como el blancheado del producto.
Hoy, entre el 70 % y el 80 % del valor del negocio sigue concentrado en la producción primaria. Sin embargo, la industrialización y la exportación diferenciada son vistas como la llave para consolidar un perfil premium. “Queremos que Paraguay sea reconocido por la calidad y la seriedad de su industria”, afirma el titular de CAPPEM.
En el tablero global, Paraguay todavía juega un rol emergente. Argentina lidera ampliamente el mercado internacional del maní, con una industria consolidada que genera alrededor de USD 1.500 millones anuales. Brasil y Guatemala también aparecen como competidores regionales fuertes en destinos de gran volumen como Rusia, China e India.
Aun así, el sector paraguayo cree que tiene espacio para construir una identidad propia. Más allá del negocio exportador, el maní también ofrece ventajas vinculadas a la sostenibilidad agrícola. Su incorporación en esquemas de rotación mejora la fertilidad del suelo y aporta diversidad productiva, un aspecto cada vez más valorado en los mercados internacionales.
Tan preciado es el producto que clientes internacionales aseguran la llegada del maní paraguayo a través de reservas que incluyen pagos anticipados.FOTO: ILUSTRACIÓN
El componente nutricional del producto también abre nuevas oportunidades. El maní forma parte de programas globales de asistencia alimentaria y CAPPEM no descarta, en el futuro, participar en licitaciones internacionales vinculadas a organismos multilaterales.